Salud

Consejos para convivir con la alergia al polvo

Qué podemos hacer en nuestro hogar para disminuir los síntomas

viernes 20 de diciembre de 2019 - 7:22 am

Cuando hablamos de alergia al polvo, estamos refiriéndonos a la alergia a los ácaros del polvo, específicamente. No se es alérgico al polvillo en sí, sino a estos diminutos insectos que viven entre las partículas.

El ácaro del polvo es un organismo pequeño que puede ser visto a través de un microscopio y requieren una humedad relativamente alta para sobrevivir y una temperatura templada. Las mejores estaciones para ellos son las transicionales, como el otoño y la primavera. Es por esta razón que los alérgicos pueden ver exacerbada su condición en ambas épocas del año.

Los que padecen esta patología deben aprender a identificar y tratar los síntomas que se desprenden de allí. Esta alergia puede adquirir tres formas clínicas:

– Conjuntivitis: es la inflamación de la conjuntiva ocular. Los síntomas son lagrimeo, picor ocular e hinchazón de los párpados. La visión se altera a causa de la inflamación y el ojo toma coloración roja.

Rinitis: es la inflamación de la mucosa de la nariz.Aparece el goteo nasal anterior denominado rinorrea, el picor nasal y los estornudos. Suele haber una secreción clara y transparente a través de las fosas nasales. Puede también obstruir la vía respiratoria alta dificultando la respiración momentáneamente.

Asma: es la forma más grave. Los bronquios se cierran como reacción al agente externo y el paciente padece disnea, es decir, falta de aire. Unos silbidos bronquiales acompañan al asma como sonido característico de la respiración.

Las medidas generales a aplicar para convivir con la alergia al polvo son:

– No esparcir polvo al limpiar: la higiene de muebles se debería realizar con trapos húmedos.

– Ropa de cama anti-polvo: existen materiales especiales para las fundas de almohadas y para cubrir colchones que lo repelen y evitan que se adhiera.

– Lavar la ropa de cama una vez por semana: debe ser con agua caliente; así, de esta manera, se mata al ácaro.

– Bajar la humedad: un aparato como el deshumidificador puede disminuir la humedad ambiente a menos de la mitad.

– Aspirar: parte de la rutina de limpieza debe incluir sí o sí una aspiradora. Si posee microfiltro o filtro HEPA (de alta eficiencia), mejor aún.

– Prohibidas las alfombras: es un lugar ideal para la proliferación de los ácaros, por humedad y por temperatura.

– Peluches lavables para los niños: en el alérgico de edad pediátrica, los juguetes pueden portar ácaros y deben controlarse. El más propenso a la proliferación de los mismos es el peluche. Por ello, solo puede tener los que sean lavables con agua caliente.

Además de las medidas a implementar en el ambiente existen diversos tratamientos, algunos de los convencionales son:

– Antihistamínicos: como la loratadina o la difenhidramina. Disminuyen la producción de las sustancias que despiertan la reacción alérgica en el cuerpo humano.

– Corticoides: tanto por vía oral, como en forma de spray nasal o en inhaladores para el asma, son una opción terapéutica. Entre ellos están la betametamosa, la dexametasona, la prednisona y la fluticasona.

– Descongestivos: para manejar los síntomas de rinitis, el médico puede prescribir descongestivos en combinación con un antihistamínico. No se pueden usar por tiempo continuado; sin embargo, ayudan a salir de los síntomas con mayor celeridad.

– Inmunoterapia: consiste en la aplicación sistemática de vacunas con dosis bajas de sustancias de los ácaros. Se aplican por algunos años hasta lograr la desensibilización del cuerpo a lo que causa la alergia.

Fuente: Mejor con salud

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