Belleza

Cómo usar el secador y plancha sin dañar tu cabello

Consejos para conseguir un peinado sin estropear en exceso el pelo

miércoles 4 de diciembre de 2019 - 7:56 am

Secadores, planchas, cepillos, tirones, lacas, espumas… el pelo está expuesto a muchos factores que pueden estropearlo día a día.

A continuación, una rutina de secado de cabello, con el que evitarás que tu pelo sufra y se estropee.

– Después de cada lavado hidratá tu pelo

– Al salir de la ducha hacete una colita con las manos en un lateral, tras la oreja, y la envolvés con una toalla. Retorcé la toalla para que absorba el agua. Nunca frotes el pelo, no sólo porque lo encresparás, sino porque húmedo es más débil y podés partirlo.

– Una vez eliminado el exceso de agua, aplicá un spray revitalizante o un baño de hidratación que proteja contra el calor de secador y plancha.

– Después quitá el resto de humedad al pelo con el secador puesto en calor máximo. Alejalo un palmo de la cabeza y sin la boquilla, agitá la melena con las manos, así evitarás que el pelo se apelmace y no sufra tanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con la ayuda del cepillo y secador conseguirás un alisado natural y con volumen

– Cuando ya está prácticamente seco, es momento de poner la boquilla al secador. Para conseguir que el pelo te quede más o meno liso debés trabajar mechón a mechón el pelo hacia adelante, con la ayuda de un cepillo de madera tipo pala o esqueleto. La madera se calienta menos que los cepillos metálicos, con lo que el pelo sufre menos y la forma plana de pala o esqueleto te permite alisarlo mejor y más rápido que un cepillo circular.

– Empezá siempre por las capas bajas y, para ayudarte, sujetate el resto del pelo con una pinza en la coronilla. Andá soltando y secando capas superiores a medida que ya has trabajado las inferiores.

– Cuando hayas repasado toda la melena, le quitás la boquilla al secador –esto es muy importante-, ponés el aire frío y volvés a agitar la melena con las manos. Al enfriar el pelo rápido conseguirás varias cosas: más volumen, más fijación de la forma que le hayas dado y menos sufrimiento capilar.

– Con un peine tomás mechones gruesos y seguís con la plancha el camino del cepillo, así te asegurás de no dejar ningún nudo por el camino. Nunca pases la plancha si el pelo tiene la más mínima humedad.

– Si querés darle un poco más de forma, agarrá los mechones sin el cepillo y, de arriba hacia abajo –con el mango de la plancha hacia arriba-, andá girándola mientras deslizás el pelo por ella. Cuanto más la gires en cada mechón más rizo tendrás. Si querés ondas deshechas, rizá mucho el pelo, con mechones gruesos, y luego pasate suavemente un cepillo de pala o despeinalo con los dedos.

– Pero, por mucho que lo mimes, el pelo tiene que descansar. Es preferible lavarlo en días alternos que hacerlo pasar todos los días por jabones, suavizantes, secadores y demás –le estás quitando sus aceites y su hidratación natural-.

Fuente: The Luxonomist

COMENTARIOS