Policiales

La historia de Víctor Saldaño, el único argentino condenado a muerte en EE.UU.

La Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó tratar la apelación presentada por la defensa del cordobés, de 46 años, y quedó a un paso de ejecutarse la condena a pena de muerte

martes 19 de noviembre de 2019 - 12:21 pm

1995. Un robo a una joyería termina con el dueño del local abatido por un grupo de ladrones. Tiempo después, el argentino Victor Saldaño es detenido con un reloj que pertenecía a la víctima y portando el arma que fue usada en el crimen. La Justicia de Texas lo condenó a la pena de muerte y este martes la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar el caso.

Saldaño es el único argentino condenado a muerte en ese país y tras la decisión de la Corte el cordobés, de 46 años, quedó al borde de la muerte.

Junto a su madre, quien luchó en todos los ámbitos judiciales con el objetivo de que su hijo no sea ejecutado

Este cordobés reconoció que cometió el crimen. Antela Justicia y ante el periodismo internacional, Saldaño no tuvo tapujos en reconocer lo que sucedió la noche del 25 de noviembre de 1995, como ya lo había hecho ante la policía y la Justicia. Este hombre comentó que había “bebido demasiado” y “fumado algunos porros” con su amigo mexicano Jorge Chávez.

Luego, en el estacionamiento de un supermercado de un suburbio de Dallas secuestraron a un comerciante llamado Paul Ray King, a quien llevaron a una zona boscosa donde le sacaron 50 dólares y un reloj de plástico. El sentenciado a muerte, en medio de su borrachera, reconoció que habían completado la faena con cinco tiros: “Lo coheteé a la mierda”, comentó a Infobae en 2007.

Cómo fueron los pasos judiciales

En julio de 1996, el cordobés fue condenado a muerte. Sin embargo, el informe con tintes xenófobos del perito psiquiátrico que aseguró que, al ser latino, era proclive a reincidir, le dio argumentos a los defensores de Saldaño para que llevasen su caso hasta la Corte Suprema. El Máximo Tribunal de Estados Unidos anuló la sentencia y ordenó un nuevo juicio.

Luego, en 2004, con Víctor Hugo Saldaño ya degradado mentalmente tras ocho años de encierro, los jueces volvieron a sentenciarlo a muerte. Durante el juicio, muchos recuerdan que el condenado no cesó en hacer burlas y poner caras a los jueces.

Este comportamiento fue consecuencia de las horas de encierro y del régimen de detención al que fue expuesto. Según contó el periodista Leonardo Mindez, Saldaño pasa 23 horas de cada día en una celda de seis metros cuadrados, abarrotado de somníferos que lo hacen dormir la mayor parte del tiempo. La única hora fuera de su celda la pasa en otra jaula, al aire libre y en soledad. Saldaño no tiene contacto con otros detenidos.

Intento de suicidio

En una entrevista con la revista Viva en 2007, Saldaño reveló que deseaba poner fin a su encierro. “Los abogados quieren ir para años. Hay gente que lleva 27 años acá. Pero yo no quiero pasar tanto tiempo. Ya le dije a mi abogado: “Drop my appeals” (“Termine con mis apelaciones”). ¿Querés más claro que eso? Aquí es muy feo. No me gusta. Es muy frío el sistema, estás solo, no podés tener amigos. Este infierno es injusto. Ya no sé qué hacer. A veces pienso en suicidarme. Quisiera tener una pistola, ponérmela acá, pum, pum, y se acaba todo. Porque si me mato se acaba esta pena, se acaba la cárcel. Lo intenté con una Gillette, pero no sé cómo hacerlo o no tengo los cojones suficientes…”, explicó en esa entrevista.

¿Cómo imagina su muerte?

“Seguro estará la familia de King. Les diré que me disculpen, que estuve muy payaso. Que estaba tomado y no sabía lo que hacía. Será un día bien lindo para mí. Voy a estar contento. Al fin voy a salir de acá y después voy a nacer de nuevo”, reveló, en la citada entrevista en 2007.

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