Política

Massa, Randazzo y la pugna por la jugosa caja del Transporte

Florencio es socio de Sergio y siempre tuvo una excelente relación con su sucesor, Guillermo Dietrich. Alberto quiso pagarle a Sergio pero CFK puso el grito en el cielo. La razón no muy oculta de la disputa.

domingo 17 de noviembre de 2019 - 10:16 am

Raúl Pérez es un diputado massista con una fuerte capacidad de operación política. Acompañó a Sergio Massa al llano en 2013 cuando el exitendente de Tigre se lanzó a la aventura de disputar las legislativas al kirchnerismo.

En 2015 asumió una banca de legislador nacional por la provincia de Buenos Aires y después del acuerdo de su jefe con Alberto Fernández, con el aval de Cristina Kirchner, el triunfo en las elecciones nacionales lo encontró en el lugar exacto en el momento justo. Al menos eso creía.

Pero la expresidente, se sabe, no ve con buenos ojos ni a Massa ni a su socio, Florencio Randazzo. Tanto es así, según consigna Gaceta Mercantil, que cuando Alberto le planteó que quería llevar a Florencio al ministerio de Transporte, CFK puso el grito en el cielo. Todo el capital político que había acumulado el oriundo de Chivilcoy se le volvió en contra y le cayó encima como una “lápida” por aquella pelea en el 2015, cuando le dijo que no a Cristina.

Como parte del acuerdo que le dio el triunfo al peronismo, Massa reclamó una serie de lugares -la mayoría con grandes cajas- para aquellos que lo habían ayudado. El diputado Pérez era uno de ellos. Por eso, como Randazzo no tenía lugar en el nuevo gabinete, con Massa pensaron que era una buena idea tener a alguien de mucha confianza en Transporte, y lo propusieron como ministro.

Aquí el que puso el grito en el cielo fue Hugo Moyano, ahora de fina sintonía con Cristina Kirchner, quien dicen que dijo que “si en el 2003 lo hubiéramos puesto a (Guillermo) López del Punta (en Transporte) en lugar de (Ricardo) Jaime, nos hubiéramos ahorrado un montón de problemas”. López del Punta recibió el apoyo de los gremios del Transporte y de los empresarios.

Como una solución salomónica, entonces, Massa y Randazzo propusieron a Pérez como ministro y a López del Punta como secretario, pero todo indica que un acuerdo así no podría prosperar.

Sucede algo curioso en el área de Transporte, algo que cerca de Cristina deslizaron con intención. Los equipos técnicos de Dietrich comenzaron a hablar en la transición con Randazzo. La relación del exministro de CFK con el amigo personal de Mauricio Macri es muy buena. Siempre lo fue. Tanto que el accionista de la empresa de concesionarios de autos conservó en su lugar, cuando llegó en 2015, a la misma funcionaria de Randazzo en un puesto clave: se trata de Gabriela Winnik, que es la directora nacional de Gestión de Fondos Fiduciarios, lo que en principio no diría nada. Winnik maneja dos direcciones por debajo suyo: la específica de Fondos Fiduciarios y la de Subsidios al Transporte.

Ahora todo se entiende mejor.

Fuente: Gaceta Mercantil

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