Renuncia de Evo Morales

Déficit fiscal récord, caída de pobreza y baja inflación: ¿qué economía dejó Evo Morales?

Si bien en los casi 14 años de su gobierno el país creció y los indicadores sociales mejoraron, el aumento desde el 2014 del gasto público llevó a que en 2019 Bolivia tenga un déficit fiscal del 8%

miércoles 13 de noviembre de 2019 - 1:04 pm

La salida de Evo Morales del gobierno boliviano, tras casi 14 años de conducir el país sudamericano, obliga a una revisión de su gestión económica.

Al momento de poner la lupa en los resultados económicos, se podrían identificar dos etapas: una primera entre el 2006 y el 2014 que conjugó crecimiento, mejoras sociales y gestión responsable de las cuentas internas; y una segunda etapa, desde 2014 hasta la actualidad, que registró un menor crecimiento y un preocupante incremento del déficit fiscal, hasta llegar a los 8 puntos actuales.

El crecimiento económico que protagonizó el país sudamericano no puede ir escindido de los altos precios internacionales de los commodities durante toda la etapa de gobierno de Evo Morales.

Crecimiento con precios de commodities altos

Los principales productos exportados de Bolivia son el Gas natural con USD 6.030 millones, el oro con USD 1.370 millones, el mineral del zinc con USD 993 millones, el Petróleo Crudo con USD 755 millones y la Harina de soja con USD 714 millones.

Con el control estatal sobre los recursos -Evo Morale estatizó empresas de hidrocarburos tras asumir-, el gobierno boliviano pudo crear subsidios y aumentar los gastos sociales.

Apalancado por buenos precios internacionales de los commodities, el país creció de 2004 a 2014 a una tasa anual promedio del 4,9%. El pico más alto fue en 2013, cuando alcanzó el 6,8%.

Déficit fiscal récord en Sudamérica

En el 2006, el resultado fiscal era de 4,5% en superávit y al año siguiente esta pasó a 1,7% del PBI.

En los siguiente seis años el resultado fiscal osciló entre 3.2% y 0.7%. No obstante, desde el 2014 al 2018, empezó a mostrar tasas negativas: lo que implica un mayor gasto estatal superando sus ingresos.

Así, el 2014 el déficit fiscal de Bolivia fue de 3.4%; el 2015 siguió cayendo a 6.9%; el 2016 retrocedió levemente a 6.7%; pero en el 2017 y 2018 cayó a su nivel más bajo de 7.8% y 8.3%, respectivamente.

Mejoras sociales

Durante la gestión económica de Evo Morales, los principales indicadores sociales mejoraron de manera notable en Bolivia: la pobreza extrema se redujo en más de la mitad entre 2005 -cuando era de 38,2%- y 2018 -cuando llegó a los 15,2%.  Al mismo tiempo, la pobreza moderada también cayó de 60,6% en 2005 a 34,6% en 2018.

Por otra parte, la esperanza de vida de los bolivianos pasó de ser 56 años en 1990 a 62 en sólo 10 años. En 2010 la expectativa era de 68 años, y en 2017 alcanzó los casi 71 años.

Un indicador clave para medir la desigualdad social es el coeficiente de Gini: entre 2004 y 2014 bajó de 0,60 a 0,47. Aunque la reducción de la pobreza y la desigualdad continuó cayendo desde 2014, lo hizo a un ritmo menor. El coeficiente se mantiene cercano al 0,47 desde 2011.

Baja inflación

En 2005 la inflación de Bolivia era de 5,3% y, si bien en 2006 bajó a 4,2%, en 2008 tuvo un pico de 14%. A partir de ahí, tuvo altibajos, y en 2018 alcanzó un mínimo de 2,2%. En comparación con otros países de la región, Bolivia mantuvo una cierta estabilidad en los precios.

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