Sociedad

Dos rosarinos fueron los primeros en obtener la libreta de unión convivencial: de qué se trata

El trámite se realiza en el Registro Civil sin turno previo, y entre las condiciones para solicitarla se encuentran ser mayor de edad, presentar DNI, no tener relación de parentesco, no tener otra convivencia registrada y haber convivido por al menos dos años

lunes 11 de noviembre de 2019 - 5:49 pm

Analía Ahumada (41 años) e Iván Potalivo (40) son dos rosarinos que se convirtieron en la primera pareja del país en obtener la libreta de unión convivencial, un nuevo medio probatorio que establece derechos y obligaciones para concubinos.

Según los artículos que van del 509 al 528 del Código Civil y Comercial de la Nación, la unión convivencial le da un marco más formal a la relación de pareja, que una vez realizado el trámite podrán solicitar beneficios de salud, vivienda, patrimonio y pensión por fallecimiento.

La unión convivencial es una figura que registra la unión entre dos personas que conviven en modo singular, público y notorio, estable y permanente, compartiendo un proyecto de vida en común.

Para realizar el trámite, los contrayentes deben presentar DNI y ser mayores de edad (18 años); no estar unidos por vínculos de parentesco en línea recta en todos los grados, ni colateral hasta el segundo grado; no estar unidos por vínculo de parentesco por afinidad en línea recta; no tener impedimento de ligamen ni estar registrada otra convivencia de manera simultánea; y mantener la convivencia durante un período no inferior a dos años.

Obra social: si los integrantes de la pareja son titulares de dos obras sociales del sistema pueden unificar aportes, optando por una de ellas o por una tercera, ambos con carácter de titulares.

Protección de la vivienda familiar: ninguno de los convivientes puede – sin el asentimiento del otro – vender, alquilar o hipotecar el inmueble en cuestión.

Atribución del uso de la vivienda familiar: el uso del inmueble que fue sede de la unión convivencial puede ser atribuido a uno de los convivientes tras la separación si tiene a su cargo el cuidado de hijos menores de edad, con capacidad restringida, o con discapacidad. Pero su utilización no puede superar los 2 años.

División de bienes: para acceder a este beneficio tras la disolución del vínculo hay que firmar “pacto de convivencia”, donde se dejan en claro las derechos y las obligaciones durante y después de la convivencia. No es obligatorio firmarlo. Si no lo hacen, cada integrante de la unión convivencial administra y dispone de sus propios bienes.

Compensación económica: cesada la convivencia, el conviviente que demuestre una situación económica más vulnerable tiene derecho a una compensación. Esta puede consistir en una prestación única o en una renta por un tiempo determinado que no puede ser mayor a la duración de la unión convivencial. La acción de reclamar vence a los 6 meses de producida el fin de la convivencia. El monto del dinero lo determina el juez.

Pensión por fallecimiento: si quien fallece era soltero, viudo o divorciado se necesitan al menos 2 años de convivencia previa. En tanto, si estaba separado de hecho, se requiere 5 años de convivencia. Si tu pareja era jubilado/a también también te habilita a solicitar una pensión.

Responsabilidad por las deudas frente a terceros: los convivientes son solidariamente responsables por las deudas que uno de ellos hubiera contraído para solventar las necesidades de la vivienda o de los hijos.

Información: Infobae

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