Alimentación

Por qué nunca queremos privarnos del postre

Qué pasa en nuestro cerebro y nuestro estómago aún cuando esté lleno

domingo 10 de noviembre de 2019 - 7:47 am

Comiste bien, abundante y quedaste satisfecho,  pero aparece en tu mente la posibilidad de algo dulce para finalizar.

Según el profesor Russell Keast, miembro del Centro de Ciencia Sensorial Avanzada de la Universidad de Deakin, Australia, este fenómeno se llama “saciedad sensorial específica”. El académico confirma que el cuerpo humano tiene un “segundo estómago” exclusivamente para recibir el postre.

Los sentidos nos indican que ya no podemos tolerar más de ese alimento específico, en otras palabras, porque estamos llenos. Esa respuesta que recibe el cerebro por parte del estómago es en realidad por el aburrimiento sensorial que sentimos, donde aquella comida que nos encantó con la promesa de tener un sabor delicioso ahora resulta aburrida.

“Nos sentimos satisfechos y combinándolo con el hecho de que nuestro sistema de detección de sabor está sobrecargado con el sabor de la comida, ya no queremos más”, sostuvo Keast. Pero cuando a las papilas gustativas se les presenta una nueva experiencia de sabor, nos harán desear el nuevo alimento “ofertado” y si a eso le sumamos que por experiencia sabemos que lo acaramelado es más atractivo, será la variación perfecta.

“Querer algo dulce después de sentirse realmente lleno es engañar a la sensación de saciedad ya que el azúcar de los postres estimula un reflejo de relajación que hace que se expanda el estómago”, asegura el investigador Arnold Berstad.

Fuente: Conbienestar

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