Salud

Cuatro técnicas de automasaje para aliviar el dolor de cuello

Qué podés hacer para calmar las molestias

jueves 7 de noviembre de 2019 - 7:02 am

Para aliviar el molesto dolor de cuello, existen algunas técnicas de automasaje que pueden ayudarte.

1. Masaje con toalla

Sirve para liberar la tensión de los músculos del cuello y devolverte la movilidad. Al mismo tiempo, dado que la toalla es suave, no te permitirá aplicar demasiada fuerza sobre tu cuello y hacerte daño.

– Colocá una toalla detrás de tu cuello. Sujetá el extremo izquierdo con tu mano derecha y tirá de ella hacia abajo a lo largo del pecho. Sujetá el extremo derecho de la toalla con la mano izquierda y tirá de ella hacia arriba y a la izquierda a lo largo de la frente, de tal manera que tu cabeza gire hacia la izquierda siguiendo la toalla.

Realizá varios movimientos girando tu cabeza hacia la izquierda y liberando la presión. Repetí con el otro lado. Asegurate de no tirar la toalla con demasiada fuerza y no hacer movimientos bruscos.

– Colocá una toalla detrás de tu cuello. Tirá de ella hacia adelante con ambas manos, aplicando una ligera presión en tu cuello. Lentamente, girá la cabeza hacia la izquierda y mantené tal posición por un par de segundos. Nuevamente, girá la cabeza hacia la derecha y mantené esa posición por un momento. Continuá tirando de la toalla. Asegurate de no tirarla con demasiada fuerza y no hacer movimientos bruscos.

2. Masaje al músculo de la parte trasera del cuello

Colocá tu mano izquierda sobre el músculo de tu cuello que se encuentra detrás de tu oído izquierdo. Presioná el área ligeramente con los dedos. Lentamente, girá la cabeza hacia la derecha mientras aplicás la presión. Asegurate de que tus dedos no se muevan y de que únicamente tu cabeza esté moviéndose. Repetí con el otro lado. Repetí el ciclo varias veces hasta que sientas alivio.

Masajeá la misma zona con tus dedos haciendo ligeros movimientos circulares para incrementar el flujo sanguíneo y liberar la tensión.

3. Contracción de los músculos laterales

Sentate con la espalda recta. Colocá tus palmas a los lados de tu cuello. Incliná la cabeza un poco hacia atrás y dejala que caiga ligeramente hacia la izquierda. Presioná los músculos traseros del lado izquierdo de tu cuello de tal manera que se sienta presión pero también alivio. Posteriormente, hacé que tu cabeza caiga ligeramente hacia la izquierda. Ahora presioná los músculos del lado derecho de tu cuello. Mantené presionados los músculos de ambos lados, comenzando desde la parte inferior de tu cuello y moviéndote lentamente hacia arriba.

4. Masaje al músculo suboccipital

Los músculos suboccipitales tensos y bloqueados pueden causar dolor de cabeza, mareos e incluso náuseas. Para liberar la tensión, intentá sentir el área blanda bajo el hueso de tu cráneo del lado izquierdo. Con ambas manos, aplicá una ligera presión en los músculos suboccipitales de ambos lados de tu cuello. Incliná la cabeza hacia atrás y mantené presionado hacia arriba y abajo con los dedos.

Lentamente dirigí tu mentón hacia el pecho y, a medida que bajes tu cabeza, mové tus dedos hacia afuera, separando ambas manos y continuá aplicando presión. Tu objetivo es separar y “abrir” los músculos suboccipitales y reducir la tensión en ellos. Repetí el ciclo un par de veces y asegurate de no sentir dolor mientras realizás este automasaje.

Bono: estiramientos laterales y hacia adelante

Parate o sentate con la espalda recta. Tirá tu mentón hacia el pecho, flexionando tu cabeza hacia adelante hasta que sientas un ligero estiramiento en la parte posterior del cuello. Mantené esa posición durante un par de segundos y, posteriormente, levantá la cabeza. Podés agregar un poco de presión para incrementar el estiramiento, tirando suavemente de tu cabeza hacia abajo con las manos.

Parate o sentate con la espalda recta y relajá tus hombros. Bajá suavemente la oreja izquierdo hacia tu hombro hasta que sientas un estiramiento placentero en el lado derecho de tu cuello. Asegurate de que tu hombro opuesto esté abajo. Mantené la posición por un par de segundos y levantá tu cabeza. Repetí con el otro lado.

Podés agregar un poco más de presión y sentir que se estira más si sujetás tu cabeza con tu mano y ligeramente tirás de ella hacia un lado. Asegurate de no estirar demasiado el cuello, ya que esto puede causar dolor e incomodidad.

Fuente: Genial Gurú

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