Opinión

Default: el mercado prendió la mecha y ahora espera que defina Alberto

Guillermo Laborda

Periodista. Máster en Economia, investigador UCEMA y Lic. en Adm. de Empresas

No hay contactos serios entre el equipo peronista y el Gobierno, mientras se acercan vencimientos por miles de millones de dólares

lunes 4 de noviembre de 2019 - 1:41 pm

Columna publicada originalmente en La Política Online

La mecha está encendida. Nadie por ahora se acerca a apagarla. Pasó la primer semana tras las elecciones y no hubo intercambios entre los equipos de Alberto Fernández y los de Mauricio Macri. La longitud de la mecha la marcan los vencimientos de la deuda, especialmente los de los bonos emitidos con legislación Nueva York para dirimir cualquier incumplimiento. Un default desordenado puede enterrar la economía en la “era Fernández”.

A fines de diciembre, vencen u$s 1.000 millones por los bonos surgidos en los canjes del 2005 y 2010. Sería una paradoja argentina: tras el default del 2001, se hizo oferta a bonistas con una fuerte quita y se entregaron nuevos bonos que ahora entrarían en un default de segunda instancia. El 26 de enero próximo, Axel Kicillof tiene que cerca de 265 millones de dólares por un bono emitido por PBA bajo legislación de Nueva York. Los fondos buitres se relamen.

También en enero, a la Argentina le vencen intereses por u$s 800 millones y en febrero el equivalente a u$s 1.700 millones por bonos bajo ley argentina y pagaderos en pesos. Todo esto no incluye los vencimientos de Letes y LECAP reperfiladas. Se viene un verano caliente.

¿Por qué es importante apagar la mecha? Porque el óptimo pasaría por realizar un canje de deuda extendiendo 5 años los vencimientos, pero sin entrar en default, es decir, cumpliendo en el interín con los pagos. Si se aplica una quita, más tensión puede haber con acreedores. Pese a las versiones circulantes la semana pasada, aún no existe ningún comité de acreedores creado en Nueva York. Aún hay esperanza.

Si se ingresa en default antes de cerrar un acuerdo con bonistas, tardará más tiempo la Argentina en volver al mercado de crédito internacional. De nuevo volvería el “Vivir con lo nuestro”, y el sometimiento al país a un estancamiento en los próximos 4 años.

El dilema de Alberto

Un dilema que tendrá el equipo de Alberto Fernández es el siguiente: ¿Se lanza la oferta de canje (a la uruguaya, a la argentina o cual fuere) después de haber acordado con el FMI o se va sin un apoyo del FMI?

Hay quienes señalan que el problema de acordar antes con el FMI es que el staff del organismo puede obligar a hacer una quita o castigo mayor a los acreedores. En lugar de ayudar, el FMI puede complicar el acuerdo con bonistas. Pero si se va con una oferta sin apoyo del FMI, los acreedores no van a tener por seguro el pago de sus bonos “reperfilados” si no se sabe a ciencia cierta si la Argentina cuenta con desembolsos del FMI o, en un extremo, si puede entrar en default con ese organismo.

Tampoco el equipo de Alberto Fernández puede discriminar a los tenedores de deuda bajo ley argentina y los que tienen bonos bajo ley Nueva York. Es cierto que los primeros están a tiro de decreto, y no cuentan con ningún Thomas Griesa para motorizar embargos. Con los segundos es distinto. Pero están conectados. Hay fondos del exterior con muchos papeles bajo ley argentina que si son castigados, rechazarán cualquier oferta que se haga a los bonos bajo ley NY.

Por ello es que en teoría las ofertas a los acreedores deben ser las mismas, independientemente de la legislación de los papeles. El llamado de Trump a Alberto Fernández alimentó las esperanzas de que mecha se apague antes de que explote la bomba.

Sin contactos

En el BCRA no recibieron aún contacto alguno desde el equipo de Alberto Fernández. Tampoco en la Secretaría de Finanzas. Los nombres de los nuevos ministros varían todos los días. Nadie se acerca para apagar la mecha. Viniendo el Frente de Todos de una fuerza con actores bien distintos, lograr acuerdos en las designaciones suena complejo.

Todo gira en torno a los que alimentan en lo económico a Alberto: Nielsen, Kulfas, Agis, Todesca, Vanoli, Marco del Pont. Difícil que haya sorpresas. Lo que está claro es que todos coinciden en que es necesario proteger a Vaca Muerta y sus inversores. Ya suficiente daño hizo el congelamiento de las naftas de Mauricio Macri. Resta por resolver con las provincias los daños por la reducción del IVA a alimentos y los cambios en Ganancias. También lo mismo con las provincias petroleras.

Apenas asuma, Alberto deberá emitir 200.000 millones de pesos para poder pagar salarios y medio aguinaldo a fin de mes. Viento a favor de la mecha encendida. Y ello no toma en cuenta los pesos a emitir para pagar los intereses de la deuda. La demanda de pesos crece en diciembre pero en enero se da vuelta. Se verá en los precios y en la brecha.

Aún el cepo tiene filtraciones como son los consumos con tarjeta en el exterior. Precalienta un impuesto a ese ítem, como imperara en el kirchnerismo. Su puesta en vigencia dependerá de cuánto se amplíe la brecha y cuánto aumenten esos consumos con tarjeta. Por ahora lo que gastan los extranjeros con tarjeta de crédito en la Argentina es mayor a lo que gastan los argentinos en el exterior. Pero se acerca el verano y puede revertirse.

El kirchnerismo puso sobre los gastos en el exterior con tarjeta un 20% de inicio como pago a cuenta de impuestos. Luego lo llevó a 35%. La duda no es si vendrá, la duda es cuándo vendrá.

Para las empresas energéticas se vienen tiempos difíciles tras el mensaje de Axel Kicillof pidiendo retrotraer aumentos de tarifas en PBA. Hay que ver qué sucede con Edenor y Edesur que operan en PBA y CABA, empresas que Macri las pasó a esos distritos hace cuatro meses. El ente que los regula tiene tres hombres de CABA y tres de PBA. Empate y no hay penales. Se viene un muro estilo Trump sobre la General Paz.

El cepo de Guido Sandleris silenciosamente hace daño. La empresa Genneia informó que por el cepo, no pudo recibir créditos otorgados por los bancos de desarrollo de Alemania para sus proyectos Chubut Norte II, III y IV. Están en juego 900 puestos y la UOCRA es el gremio damnificado. Si no hay solución desde el BCRA, no se podrá avanzar con esos proyectos y provocará la salida de empresas internacionales del sector.

Lo que viene

El informe del “Oso”, el ejecutivo de banca privada que se camufla tras ese apodo, vino con alta dosis de acidez. El tradicional envío a sus clientes destaca lo siguiente:

1) Tuvimos en EE.UU. otra rebaja de un cuarto de punto en la tasa de referencia y conocimos los números de empleos que siguen siendo impresionantes, con 109 meses consecutivos en alza, la racha mas larga desde que se tienen registros; desde octubre de 2018 a hoy, el que invirtió en bonos de largo plazo gano un 23% y si lo hizo en oro un 25% y en acciones el 3,3%.

2) En Argentina pasadas las elecciones de a poco todos se van dando cuenta que lo que viene es mas complicado de lo que hemos visto en los últimos 2 años; se siguen sumando juicios por mala praxis de la gestión anterior por alterar las cifras en el caso de los cupones de PBI y el responsable de ello es quien será el futuro gobernador de la provincia de Buenos Aires que también dejo un juicio importante por YPF. Una sugerencia para Alberto es que nuestro principal socio comercial es Brasil y nuestro único financista en esto momentos es el FMI: ¿Por qué en lugar de ir a México, no encara para Washington y de regreso pasa por Brasilia? Si hiciera eso, el lunes los bonos valen 20% mas por un tema de expectativas y sentido común.

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