Seguinos en nuestras redes

Salud

Gelatina en la dieta: ¿sí o no?

Qué aporta este alimento a nuestro cuerpo

La gelatina se obtiene del colágeno procedente del tejido conectivo de diferentes animales. Su principal propiedad nutritiva es un contenido proteínico que alcanza entre el 98 y 99%, siendo el resto sales minerales.

También existe una variante llamada Agar Agar, que significa jalea, de origen vegetal, específicamente de las paredes celulares de varias especies de algas de los géneros GelidiumEucheuma y Gracilaria.

Sus beneficios para la salud son similares a los del colágeno ya que contiene los mismos aminoácidos. Esto deriva directamente del animal del que se extrajo, si este fue criado en condiciones cómodas, con la oportunidad de realizar ejercicio y alimentarse correctamente, la calidad de la gelatina, y de sus bondades, será mayor. Las más destacables son las siguientes:

Fuente de proteínas

Las proteínas son un macronutriente, por eso, nuestro cuerpo las necesita en grandes cantidades. Entre las mejores fuentes se destacan los productos de origen animal, aunque también lo son de grasas no saludables. La gelatina solucionaría este problema ya que no contiene grasas y con una taza conseguiríamos 4 gramos (g) de proteínas.

Ayuda en la digestión

Se cree que la gran cantidad de un aminoácido llamado glicina podría promover un revestimiento mucoso saludable en el estómago y estimular la producción de jugos gástricos. Si a esto se le suma que la gelatina puede unirse al agua corporal, se generan condiciones que permiten un tránsito adecuado de los alimentos, y así, una digestión adecuada. Sin embargo, la evidencia proviene de estudios en ratones.

También se vincula con un mejor control o pérdida de peso, ya que es baja en calorías y alta en proteínas, lo favorece la sensación de saciedad. Incluso existen estudios que señalan que cumpliría un importante rol en el control de hormonas asociadas al hambre.

Piel saludable

El colágeno es lo que le da a la piel un aspecto saludable y juvenil. A medida que las personas envejecen, naturalmente lo pierden. Como la gelatina es una gran fuente de colágeno, se cree que puede ser una forma natural de mejorar la salud cutánea.

Mejora la salud ósea

Algunos estudios clínicos encontraron que podría reducir el dolor y mejorar la función articular en personas con osteoartritis. Esto sería posible gracias a su contenido de lisina, un aminoácido que ayuda a fortalecer los huesos y la absorción de calcio.

Debido a que nuestro cuerpo no puede producir lisina, es esencial obtener cantidades adecuadas a través de la dieta.

Otras funciones

Existen estudios que vinculan a la gelatina, específicamente por su abundante cantidad de glicina, con un sueño de mejor calidad. Los investigadores señalan que los beneficios podrían llegar a verse si se consume aproximadamente 3 g de glicina a diario, lo que equivale a un par de cucharadas.

Este aminoácido también ayudaría a prevenir la diabetes tipo 2, debido a que permite un mayor control de los niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, en ambos casos se necesita más evidencia que respalde las asociaciones.

Precauciones

La gelatina industrializada o la que se encuentra en dulces y malvaviscos masticables suele tener un alto contenido de azúcar. Por eso, los expertos recomiendan consumir las opciones caseras. Para hacerla solo es necesario hervir los huesos por varias horas y luego dejar enfriar el caldo. Luego se puede condimentar y sumar agregados para preparar diferentes postres.

En caso de no querer prepararla, existen cápsulas y suplementos en el mercado. Sin embargo, estos no están regulados, por lo que es importante discutir su consumo antes con un profesional.

Fuente: Hola doctor

Salud

Algunos factores que dañan tu cabello

Cuando la belleza no es compatible con la salud de tu pelo

Tener una cabellera radiante, con volumen, el color perfecto, que se moldee con el peinado que elijamos y que huela y se vea bien, sin duda no es cosa fácil. Para eso recurrimos a un sin fin de tratamientos y productos que por una u otra razón nos conducirán en determinado momento a su deterioro.

Un cabello en mal estado es el resultado de una combinación de malos tratos. El daño va de la raíz a las puntas y es un proceso que empieza con el desgaste de la cutícula, pasando por la exposición total de la corteza cabelluda, hasta desembocar en un quiebre del pelo o puntas abiertas. Pero, ¿cuáles son los grandes causantes del daño?

El sol: diariamente exponemos el cabello a los rayos ultravioleta transmitidos por el sol. Cuando vamos de viaje a alguna playa, el daño se hace más grande, ya que los rayos son más potentes y dañan la cutícula, produciendo mechones más claros, así como resequedad. Lo ideal es que pases el menor tiempo posible bajo los rayos solares o uses un sombrero que cubra bien tu cabellera para que no sufras las consecuencias.

Los productos químicos: cuando usamos tinturas, permanentes o algún tratamiento de alisado, estamos colaborando con el maltrato. Ya que la estructura del pelo se ve completamente modificada, cambiando la forma original del cuero cabelludo, lo cual daña la cutícula.

Si no te gusta la forma de tu cabello, optá por un corte o un peinado que te favorezca. Si querés teñirlo acudí con los profesionales para que te apliquen los mejores productos y tratamientos.

El desgaste diario: aunque el cabello puede ser muy resistente, factores como el cepillado y los peinados muy elaborados lo dañan inevitablemente. También puede maltratarse si lo cepillamos cuando está mojado o muy enredado. El pelo se puede dañar por el uso frecuente de calor, si usás secadora, plancha o tenazas. Colocate antes un aceite protector y evitá usar estos utensilios con mucha frecuencia.

Fuente: Toque de mujer

Continuar leyendo

Salud

Cómo se relaciona la dieta mediterránea con el cerebro y la próstata

Qué otros beneficios podría otorgar la que es considerada una de las dietas más saludables del mundo

La dieta mediterránea es considerada una de las más saludables del mundo. De hecho, nuevos estudios sobre beneficios para el cerebro y la próstata así lo reafirman.
Disminuye el consumo de los alimentos procesados y carnes rojas, y se enfoca en las frutas y verduras frescas, nueces y semillas, cereales integrales saludables y aceite de oliva extra virgen.

Uno de los hallazgos más recientes es que ayuda a mejorar las funciones cognitivas y la memoria. Los investigadores analizaron, a través de test neuropsicológicos, el estado cognitivo de los voluntarios al inicio del estudio, al cabo de uno y de tres años. Descubrieron que “más adherencia a la dieta Mediterránea implica una mejora más grande en cognición”. Sin embargo, en el estudio aclaran que estos efectos beneficiosos “no llegan a todo el mundo por igual”. Las mujeres, las personas de más edad, las que tienen un menor nivel educativo y aquellas con diabetes tipo 2 son los que obtienen menos beneficio.

Otro estudio reciente asoció la dieta mediterránea con mejoras en la salud de la próstata, sobre todo, para aquellos que sufren disfunción eréctil. La investigación fue presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología e incluyó a 250 hombres con presión arterial alta y disfunción eréctil. “En nuestro estudio, consumir una dieta mediterránea se vinculó con una mejor capacidad de ejercicio, arterias y flujo sanguíneo más saludables, niveles más altos de testosterona y mejor rendimiento eréctil”, explica el autor del estudio, Athanasios Angelis de la Universidad de Atenas. Y continuó: “Si bien no examinamos los mecanismos, parece plausible que este patrón dietético pueda mejorar el estado físico y el rendimiento eréctil al mejorar la función de los vasos sanguíneos y limitar la caída de testosterona que ocurre en la mediana edad”.

 

La dieta mediterránea podría desempeñar un papel en el mantenimiento de varios parámetros de la salud vascular y la calidad de vida y en hombres de mediana edad con hipertensión y disfunción eréctil.

Fuente: Urgente 24

Continuar leyendo

Salud

Alimentos que no son tan saludables como aparentan

En ocasiones cometemos errores por desconocimiento o por la influencia del marketing, el cual promete vendernos como saludable un producto que no lo es tanto

La industria nos ha hecho pensar que algunas opciones alimentarias son más saludables que su versión original. Sin embargo, esto no siempre es así y nos puede hacer caer en errores.

Es necesario estar muy atento al etiquetado para evitar comprar productos de calidad inferior a la esperada. A continuación, algunos errores típicos a la hora de elegir alimentos.

1. Bebidas vegetales en lugar de leche

Las bebidas vegetales se postulan como una alternativa saludable para sustituir la leche de vaca, sobre todo en personas con intolerancias. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. La mayor parte de estas bebidas suelen contener una elevada cantidad de azúcar y muy poca cantidad del ingrediente que debería de ser casi principal en su composición.

Esta ingesta de azúcar, muy superior a la que correspondería la misma cantidad de leche de vaca, resulta demasiado agresiva para la salud pancreática. Producirá un pico de glucosa en sangre con la posterior sobre demanda de insulina, lo cual fomenta la aparición de resistencias y el desarrollo de diabetes tipo 2 en edades tempranas.

Por lo tanto, siempre que no existan alergias, la leche debe de ser un alimento de consumo preferente a las bebidas vegetales. Existen variedades de leches enriquecidas o sin lactosa para los intolerantes.

En el caso de optar por una bebida vegetal, es necesario fijarse en el etiquetado y elegir aquella que no contenga azúcares añadidos en su composición. No obstante, este tipo de bebidas pierden bastante calidad organoléptica en su versión sin azúcar.

2. Consumo de azúcar bajo otro nombre

El azúcar se ha convertido en el enemigo número uno de la salud en la sociedad actual. En el mercado nos podemos encontrar con sustancias que presentan la misma capacidad endulzante, pero con distinto nombre. Esta situación conduce al pensamiento de que estamos adquiriendo una sustancia distinta y, por ende, más saludable, cuando no es así.

Tanto la miel, como el sirope de arce, la panela, etcétera, son sustancias en cuya composición se encuentra mayoritariamente el azúcar. El impacto de las mismas sobre la curva de glucosa es muy similar y, por tanto, su ingesta supone un estrés importante a nivel pancreático.

La única solución endulzante que se conoce en la actualidad, y que no presenta una influencia a priori sobre la curva de glucosa, son los edulcorantes artificiales. Sin embargo, no se conocen con seguridad sus efectos sobre la salud renal y hepática a medio y largo plazo, por lo que se recomienda su consumo con moderación.

3. Productos de pastelería sin azúcares añadidos

Cuentan con la ventaja de tener las características organolépticas de sus homólogos azucarados, pero con un impacto menos negativo sobre el organismo. La realidad es que el azúcar no es el único enemigo de este tipo de productos. Normalmente se trata de alimentos sometidos a altas temperaturas y con una gran cantidad de grasas trans.

La presencia de estas últimas, junto con la formación de acrilamida durante su proceso de cocción, los convierte en potencialmente peligrosos para la salud. Las últimas investigaciones corroboran los efectos nocivos de la acrilamida en el organismo, por lo que es preciso restringir su consumo. Además, no es extraño que contengan colorantes y conservantes que, en ocasiones. pueden resultar poco seguros o nocivos a largo plazo. Por estos motivos, siempre es más interesante consumir alimentos frescos o hechos en casa, que este tipo de productos industriales.

Para mantener una buena salud, es necesario priorizar el consumo de alimentos frescos frente a los procesados, reducir la ingesta de azúcares o sus derivados, evitar la fritura en aceites vegetales a altas temperaturas para, de este modo, limitar la ingesta de acrilamida. Esta sustancia se caracteriza por su toxicidad y su potencial cancerígeno a largo plazo.

Es necesario recalcar la cautela a la hora de consumir edulcorantes artificiales. Se desconoce con exactitud cuáles son los efectos secundarios de estas sustancias sobre la salud hepática y renal a largo plazo.

Fuente: Mejor con salud

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR