Tecnología general

“Transhumanos”: la gente que busca mejorar su cuerpo con implantes tecnológicos

Mientras los científicos comienzan a advertir ciertos riesgos para la salud, los que se consideran "transhumanos" creen que éste es el futuro

viernes 25 de octubre de 2019 - 1:55 pm

La palabra “transhumanismo” empezó a divulgarse rápidamente en el último tiempo. Genera curiosidad el pensar hasta qué punto ha llegado la tecnología para que las personas ahora busquen implantarse en su cuerpo “mejoras tecnológicas” para sobrepasar los límites que impone la biología humana.

Para realizarlo, se utilizan una variedad de medios que incluyen cambios de estilo de vida, cambios en su dieta y sobre todo, muchas cirugías. “El transhumanismo se basa en la filosofía de que podemos y debemos mejorar la calidad de vida usando la tecnología”, señala una hacker británica conocida como Lepht.

Quien articuló los principios de este movimiento intelectual, que cuenta con partidarios y detractores en todo el mundo, fue el filósofo británico Max More. En 1990 explicó que “los transhumanistas buscan la continuación y aceleración de la evolución de la vida inteligente más allá de su forma humana actual y sus limitaciones“.

Pero en la búsqueda de cuerpos inteligentes, ¿cuáles son los límites y cuáles son las garantías médicas que deben considerarse? “Tengo que cargar con las llaves del coche, las tarjetas, el teléfono. Creo que el transhumanismo es el paso para poner todo eso en mi cuerpo de tal forma que no solo el cerebro sea inteligente, sino mi cuerpo también”, explica Steven Ryall a la BBC. “Es la única forma en la que podemos progresar. Tenemos todo tipo de tecnologías que hacen todo tipo de cosas increíbles, pero ninguna de ellas responde a mi biología”, añade. “Entiendo por qué la gente puede pensar que hacer algo así es extremo y por qué está asociado a la autodestrucción, pero realmente creo que es la forma de evolucionar“, argumenta a favor del movimiento.

Winter Mraz es otra convencida del trashumanismo.

La cadena BBC también entrevistó a Winter Mraz, otra seguidora del movimiento, “En mi mano derecha tengo un chip de radiofrecuencia que es mi tarjeta de negocios y otro en la izquierda que es la puerta de mi casa”, cuenta quien además se ha colocado en el dedo un implante que le permite detectar campos electromagnéticos, un implante anticonceptivo en el brazo, dos impresiones 3D en las rodillas y dos implantes LED. Cada uno de ellos le sirve para algo. En el chip de la mano podría incluir su información médica como el tipo de sangre o las cirugías a las que se ha visto sometida tras un grave accidente de coche. El otro chip le permite abrir su casa llevando las compras en una mano y a su mascota en la otra. Mraz acudió a clínicas especializadas para implantarse los chips. Incluso las prótesis de sus rodillas las imprimió el servicio público de salud de Reino Unido. Pero hay otros que entienden todas estas mejoras tecnológicas del cuerpo como algo que pueden hacerse ellos mismos. Una especie de “bricolaje” en el propio cuerpo.

Los especialistas creen que los riesgos serán aún mayores cuando se empiecen a incorporar datos biológicos a los chips porque si una empresa sabe más que tú sobre tu propia salud, ¿quién decide las normas? Pero los impulsores del movimiento creen que estas tecnologías son el futuro.

Información: BBC News

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