Copa Libertadores

Esta llave se perdió mucho antes: los detalles que llevaron a Boca a la eliminación

Por: Santiago Caruso

Durante su segundo semestre al frente de Boca, Gustavo Alfaro se permitió algunas licencias que resultaron claves frente a un rival como River y con un entrenador como Marcelo Gallardo

Cuando Gustavo Alfaro llegó a la dirección técnica de Boca Juniors pareció tener las cosas claras. Apuntó a levantar la moral de un grupo de futbolistas que venían de perder la final más relevante de la Copa Libertadores contra River en Madrid y le devolvió el protagonismo a la gran cantidad de estrellas con las que se encontró en el plantel.

De esta manera tanto Carlos Tevez, Mauro Zárate y Emanuel Reynoso (por citar algunos ejemplos), jugadores de jerarquía y capaces de definir un partido a raíz de su talento, comenzaron a sentirse valorados con la sumatoria de minutos tras no formar parte de los planes de Guillermo Barros Schelotto. Sin embargo durante el segundo semestre del 2019, con mercado de pases en el medio, el panorama cambió.

El entrenador comenzó a establecer su preferencias y marginó a ciertos futbolistas. Tal es así que prescindió del Apache en los Superclásicos del Estadio Monumental, primero en Superliga el 1 de septiembre y luego en Copa Libertadores, el 1 de octubre. Zárate (con desgarro incluido) y Reynoso sufrieron suertes parecidas.

El duelo ante los dirigidos por Marcelo Gallardo del certamen doméstico bien pudo servir como ensayo para los cruces por semifinales de la competencia continental. Lejos de tomar nota de las cuestiones a corregir, Alfaro repitió decisiones insólitas: apostar por Franco Soldano (centrodelantero natural) en el puesto de volante derecho y cederle la iniciativa a un rival de gran funcionamiento, capaz de generar peligro cada vez que tiene la pelota.

El abanico de posibilidades tácticas que ofrece un club como Boca, debido a la gran cantidad de jugadores de nivel que tiene en su plantel, sobre todo en materia ofensiva, te permite trabajar las diferentes variantes con tiempo y no caer en la improvisación. Sin ir más lejos, Agustín Almendra pasó de ser marginado a titular en el duelo decisivo.

El incipiente andar de Boca en los playoffs de la Copa Libertadores invitaban a soñar con un nuevo posible cruce ante River, por lo que la planificación debía basarse en llegar de la mejor forma a dichos encuentros. Gallardo recuperó a los lesionados, los hizo sentir importantes y siempre tuvo las cosas claras al punto que confirmó la alineación en el día previo, algo inédito en su ciclo.

Alfaro mostró fisuras en lo futbolístico, en lo anímico y en lo táctico, eso frente a un rival como River es dar mucha ventaja. El xeneize ganó 1-0 en La Bombonera y por cuestiones de este deporte estuvo cerca del milagro (o no), pero dichos descuidos hicieron que la llave se pierda mucho antes.

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