Tecnología

El joven desarollador que demostró lo que pasaría si los argentinos “nos pusiéramos de acuerdo”

Mateo Salvatto es el desarrollador de "Hablalo", una aplicación móvil que funciona como un traductor en tiempo real para asistir a aquellas personas que tienen problemas para comunicarse verbalmente y dificultades de audición

lunes 21 de octubre de 2019 - 6:06 pm

“Háblalo” es la nueva aplicación desarrollada por el joven Mateo Salvatto que busca solucionar las dificultades que las personas sordas enfrentan a diario. Según explicaba Mateo en 2017, esta app apuesta a la inclusión “rompiendo las barreras de la comunicación”. Este año, en el 55º Coloquio de IDEA presentó oficialmente su idea.

Su madre, Mercedes, es profesora de lenguaje de señas y compartía gran parte de su tiempo con personas sordas que sufrían por lograr realizar simples cosas como pedir una dirección en la calle.

“Tenemos mucha tecnología para llevar gente a Marte pero no para que sordos puedan hacer una denuncia en una comisaría”, reflexionó. Fue entonces que comenzó a desarrollar “Hablalo”, una aplicación móvil que funciona como un traductor en tiempo real para asistir a aquellas personas que tienen problemas para comunicarse verbalmente y dificultades de audición.

Lo que arrancó en diciembre de 2016, en la habitación de Mateo, ahora se convirtió en una startup que emplea a nueve personas, Asteroid Technologies. El centro de la empresa es la aplicación, que ya utilizan más de 75.000 personas en todo el mundo que la usan para comunicarse sin necesidad de estar conectados a internet.

Además, comentó que la compañía se sostiene gracias a que trabajan dándole servicios a organizaciones y empresas públicas y privadas que necesitan trabajar con personas con problemas para expresarse. El proyecto fue reconocido por el MIT, la Cámara de Diputados de la Nación y la Universidad de Pekín, que la eligió como el mejor proyecto social de 2018.

“Saltamos de 100 descargas en 2017, la mitad de familiares, a más de 100.000 no hace mucho”, puntualizó.

“Más allá de los premios, lo que más importa son las historias”, dijo. Mencionó el caso de una mujer que logró su sueño de dar clases de nivel universitario en Tucumán y de un marplatense con paralisis que logró pedir “un sanguchito de miga en el local de la vuelta del centro de salud al que concurre.

Cerró con lo que se propuso, hablar de toda la audiencia, a partir de una reflexión. “Si nueve argentinos nos pusimos de acuerdo y logramos cambiar el mundo para 75.000 personas, imaginen lo que podemos lograr los argentinos si nos pusiéramos todos de acuerdo”, argumentó.

Créditos: Infotechnology

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