Violencia de género

La verdadera historia detrás de la denuncia de Julieta Prandi a su ex: violencia, estafas y engaños

En una entrevista con Infobae, la actriz contó el calvario que debió vivir durante años de matrimonio con su ex esposo Claudio Contardi

viernes 18 de octubre de 2019 - 3:45 pm

El pasado jueves se dio a conocer la realidad que Julieta Prandi vive hace años con su ex marido, Claudio Contardi, a quien había denunciado el 9 de octubre de este año por violencia familiar. Ese mismo jueves fue el día en que tenía una de las audiencias del proceso judicial que lleva a cabo contra Contardi. Sin embargo, él no se presentó y es por esto que ella decidió hablar, temerosa con lo que pueda pasarle a sus hijos.

“Sobre Claudio pesaba una restricción para no acercarse a Julieta y una restricción para que los hijos no pudieran quedarse a pernoctar en la casa de él. Esto fue dispuesto por el juez”, dijo Agustina Kämpfer, panelista del programa Nosotros a la mañana. “Julieta padece violencia psicológica desde hace mucho tiempo y teme que hoy Claudio no le devuelva a los hijos –agregó–. Precisamente porque hoy terminaba el tiempo establecido por la Justicia para la restricción de que los chicos no duerman en su casa”.

En una entrevista con Infobae, Julieta Prandi decidió finalmente contar al mundo el calvario y asegurarse de que no está sola.

La conductora contó que decidió hacer la denuncia por violencia familiar a raíz de algo que le cuenta su hijo Mateo, sobre una mujer que estaba viviendo en la casa donde solían vivir juntos: ” Él se quedó en esa casa cuando me fui en febrero y esta mujer -Cynthia- resulta que vive ahí desde el mes de marzo. Es su pareja, pero a Mateo lo hacían decirme que era la niñera“.  Además, ella tiene una nena de doce años que comparte habitación con su hijo Mateo: “Hay cuatro habitaciones en la casa, pueden tener un cuarto cada uno en el peor de los casos, pero los hacen compartir. Les juntan las cama para que duerman juntos. No sé para qué la nena junta las camas ni por qué tendría que compartir habitación”. Además, confesó que “al más chiquito lo hacen dormir en la matrimonial, entre Claudio y Cynthia. Todo esto pasa desde marzo. Yo me fui el 15 de febrero de mi casa”.

Contó también que su ex se refiere a ella como “la yegua”, “la putita” o “la tilinga” y ellos hacen que Mateo la llame de esa manera. “Cuando yo lo llamo por teléfono a mi hijo, el padre está supervisando esas conversaciones, está delante de él. Le dice cuándo tiene que cortar, lo que tiene que decir, tiene prohibido decirme que me quiere o que me extraña”, dijo.

Julieta contó también el hecho estremecedor que hizo que se decidiera a radicar la denuncia hacia el padre de sus hijos: “el padre le estaba enseñando que si algún día le tocara hablar con el juez, él tenía que decir que yo le pego. Por eso hice la denuncia de violencia familiar”. Cuando supo que había hablado con el juez, Mateo me dijo: “Pero si vos le decís al juez, mi papá se va a enterar de que yo te conté. Yo tengo miedo de lo que me va a hacer mi papá”. Mateo tiene terror a la respuesta del padre.

El juez decidió que se declarara una perimetral y que no puedan acercarse a menos de cien metros uno del otro. Además, suspendió la pernoctada de sus hijos. “Por lo tanto, yo le tenía que entregar a los nenes a las once de la mañana con una tercera persona y él tenía que mandar a una tercera persona a buscar a mis hijos. ¿A quién mandó la primera vez? Mandó a Cynthia”, contó.

La conductora se había separado definitivamente de su ex en febrero del 2019. “Todo el 2018 vivimos bajo el mismo techo con un montón de artimañas que él utilizó para retenerme. A mitad de año, cuando ya vio que no había vuelta atrás y que mi decisión era una decisión tomada, llegamos a hablar de la parte económica. Le dije: ‘Yo no tengo a dónde irme, esta es nuestra casa’ y me dijo: ‘Yo de acá no me voy, y te vas a ir sola y sin los nenes… Si te separás yo me quedo con los nenes”, relató.

En 2008, cuando Prandi había quedado embarazada de Mateo, su ex le propuso que ella dejara el departamento que se había comprado con su propio dinero y se mudaran a otro más grande. Fue ya desde ese momento que Contardi, por medio de compra-ventas engañosas, terminó sacandole el total del dinero de uno de sus departamentos, dejándoselo a su hijo, y poniendo la nueva casa únicamente a su nombre. “Claro, yo estaba embarazada, yo estaba por parir. En ese momento estaba enamorada, confiaba ciegamente. Ya te digo, él tenía un poder para cobrar mis cosas”, contó.

Durante años, cuenta la modelo, sus remuneraciones por los trabajos que hacía se las entregaban a su entonces marido. Prandi cuenta que Contardi contaba con un poder especial que ella le había dado para manejar la cuenta bancaria donde depositaba el dinero por sus trabajos. “Eso me trajo graves problemas económicos”, dice. Ya asesorada, en diciembre hizo que ese poder cesara.

Ante la pregunta de “¿Cuándo empezó a estar mal la relación?” ella contó que “hace más de tres o cuatro años. Él siempre fue una persona muy celosa, muy controladora, muy posesiva. No me dejaba actuar. Era una persona que me llevaba y me traía, no me dejaba manejar, controlaba mis tiempos, controlaba mis horarios. mi casa se terminó de convertir en mi cárcel. Además, nunca quiso que yo manejara: que en la Panamericana se mata mucha gente, que el bebé, que no sé qué. En un momento pensé en continuarlo por los nenes, pero ¿cuánto tiempo podés resignarte a vivir de esa manera cuando no estás contento con absolutamente nada? ¿Cuánto tiempo? En 2017 compramos la casa de Martínez y nos quedaron esas dos propiedades: Escobar y Martínez. Cuando nos mudamos yo le dije que me quería separar.

Él me decía que sin él no iba a poder: “Ya estás vieja, vos qué vas a hacer sin mí… si no servís para nada”, me gritaba. En el último tiempo, cuando discutíamos, me llegó a decir que si fuese un hombre, no me hubiese dejado un solo hueso sano. Y el último día yo desesperada le dije: “Vos sos un hijo de puta y nunca me voy a olvidar lo que me dijiste”, y él me respondió que yo no iba a cumplir más años, que iba a recibir una corona. Esa fue como la frase que terminó de aterrarme y que está en mi demanda de divorcio.

“¿Cuándo fue que empezaste a darte cuenta de lo que habías vivido?” le pregunta el periodista a Julieta, a lo que ella le contesta: “Cuando me vine a vivir sola, me traje a los nenes… Tuve que alquilarme algo y amueblarlo todo. Él no quiso pagar… No paga todavía la cuota de alimentos que fijó la justicia, está notificado por el juez desde marzo. No paga la prepaga, la tarjeta de las cosas para los chicos, el colegio… De hecho, me llegó a decir que mande a los nenes a un colegio público, que los saque del privado…”.

Según asegura Prandi, hoy en día su única preocupación es la seguridad de sus hijos, Mateo y Rocco. “Yo a Mateo lo veo hoy y me veo a mi el año pasado: asustada, angustiada, con miedo, siendo un títere de alguien. Así viví mucho tiempo. Y hoy siento que es Mateo la víctima. Cuando yo estaba en mi casa y entraba él, me faltaba el aire. Siento que eso está pasando Mateo. Yo ya tuve miedo por mí, pero hoy no. Hoy tengo miedo por mis hijos.”

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