Sociedad

¿Desmayo, robo o ataque premeditado? La verdad detrás del incidente del subte

El fiscal de la causa explicó cómo se dio el insólito hecho que casi terminó en tragedia

jueves 17 de octubre de 2019 - 12:07 pm

El martes, cerca de las 11 de la mañana, Andrea S., de 54 años, se encontraba esperando en uno de los andenes de la estación Pueyrredón de la línea D del Subte. Esperaba el tren en dirección a Congreso de Tucumán, para dirigirse al Jardín de Infantes donde trabaja, pero estuvo muy cerca de la muerte por un hecho que la excedió completamente.

Pese a estar caminando en el medio del andén, la docente fue empujada por un hombre que había caído desmayado. Ella trastabilló en su intento de estabilizarse y terminó cayendo de espaldas en medio de las vías. El tren estaba ingresando a la estación.

La mujer cayó con su cadera y luego golpeó su nuca contra las vías, lo cual produjo que perdiera inmediatamente el conocimiento. Estaba indefensa. Entonces comenzaron las señas y gritos desesperados de los pasajeros, que le alertaron al motorman la situación. Afortunadamente, el subte logró frenar su marcha y no hubo que lamentar una tragedia.

Con el subte detenido, varios pasajeros bajaron a las vías y pudieron devolver a Andrea al andén, donde recibió la primera atención médica de especialistas. También fue atendido el hombre que se había desmayado, que padecía un fuerte corte en su frente, producto del choque de su cara contra el suelo.

Pero el gran interrogante fue qué ocurrió con el hombre que empujó a Andrea. Tanto ella como él fueron trasladados al servicio de guardia del Hospital Juan Fernández a bordo de la misma ambulancia. Marcelo, esposo de Andrea, los acompañó.

“A este muchacho le pregunté si sabía qué le había pasado. Él me dijo ‘mire, yo me iba al trabajo y me sentía mal, por eso me estaba volviendo para mi casa'”, relató el hombre en diálogo con América.

“Yo lo miré y le dije: ‘Te veo muy mal, te veo muy pálido’. Y él me respondió ‘es que me siento mal’. Ese fue el único diálogo que tuve con él, después no lo vimos más”, completó.

Al llegar al centro de salud, los especialistas médicos comprobaron que Andrea había sufrido un fuerte traumatismo de cráneo y que también padecía una fractura en el hueso sacro, producto del golpe de su cadera contra las vías. Por ello se decidió que permaneciera internado para analizar las posibles causas del desmayo y controlar el corte y el golpe en su cabeza.

Ya el miércoles, con Andrea trasladada a la Clínica del Sol, su familia de tomó conocimiento por primera vez con el video que luego se haría viral en todas las redes sociales. En tanto, el fiscal que asumió el caso, Walter López, había resuelto detener al hombre del presunto desmayo, al menos hasta obtener la información suficiente sobre lo que pudo haber sucedido.

“En un principio, se habría establecido una imputación por lesiones. El señor había podido quedar en libertad porque la presunción era de que esta persona tuvo un desmayo y no había ninguna conducta dirigida a provocar el resultado. Pero nosotros lo mantuvimos detenido hasta poder reunir la información suficiente hasta establecer que había sido un accidente”, advirtió el fiscal López en declaraciones a Telefé Noticias.

Con el pasar de las horas, la Justicia pudo recoger la información necesaria para poder comprobar que se trató de un hecho fortuito.

“Él nos dijo que no se sentía bien. Pudimos comprobar que había tenido comunicaciones previas con su mujer en las que le decía que su intención era volver a casa porque no se sentía bien”, describió el fiscal.

Una vez conseguidos los resultados de los análisis médicos del hospital Fernández, la fiscalía pudo establecer que el desmayo se produjo debido a un trastorno en la salud del hombre.

“En principio, el hombre tiene una patología previa y el desmayo respondía a una fase determinada de esa patología”, completó el fiscal.

El hombre fue puesto en libertad recién el miércoles entre las 18 y las 20. “Después de haber hecho el análisis de toda la información con la que contábamos, la situación de él respondió a lo que llamamos ‘Falta de Acción’. Es decir que en principio, no hubo acción ni conocimiento ni voluntad de realizar una conducta determinada. En este caso, ni siquiera es una situación de negligencia. El desmayo provocó la caída del cuerpo y así terminó empujando a la persona”, afirmó López.

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