Biodiesel Argentino

La industria del biodiesel ya había advertido que se vendría un “grave estancamiento” del sector

Hace tan solo dos semanas atrás, la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) afirmó que la competitividad del biodiesel es "prácticamente nula", debido a las alícuotas móviles. Además predijo que "se prevé un derrumbe aún mayor" que el de los últimos dos años

lunes 21 de abril de 2014 - 8:55 pm

La industria del biodiesel había advertido que se encaminaba a un “grave estancamiento” dos semanas antes de los anuncios de rebajas impositivas que formuló hoy la presidenta Cristina Fernández.

El 7 de abril, la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) señaló que “con las alícuotas móviles vigentes, que ascienden al 27,6 por ciento para marzo 2014, la competitividad del biodiesel argentino “es prácticamente nula”.
Este tipo de cuestiones provocó que este negocio cayera de 1,7 millón de toneladas a 1,1 millón en los últimos dos años, y “se prevé un derrumbe aún mayor en el 2014”, añadió.

En lo que respecta a la actividad interna, CARBIO refirió que este “se ve también seriamente afectada, ya que los valores actuales de los precios publicados para las empresas integradas no cubren los costos variables de producción, generando pérdidas en el ejercicio comercial”. [pullquote position=”right”]La industria del biodiesel ya había advertido que se vendría un “grave estancamiento” del sector[/pullquote]

“La falta de actualización de los precios internos obliga a las empresas a realizar entregas al mercado con precios de meses anteriores, muy por debajo de sus costos, y desconociendo si el precio que finalmente sea autorizado resulte efectivamente compensatorio”, se indicó.

Los problemas para el sector comenzaron a sentirse desde mediados de 2012, a partir de las restricciones al ingreso de biodiesel argentino a España en particular y la Unión Europea en general, poco después de que se aprobara la expropiación de las acciones de Repsol en YPF.

El 20 de abril de ese año, la presidenta relativizó la represalia española y la circunscribió a “una decisión soberana” de los europeos, pero poco después la Cancillería presentó su protesta formal, que profundizó al año siguiente cuando la UE elevó los aranceles de importación del producto.

Las consecuencias de las restricciones comerciales para un sector volcado preferentemente a la exportación fueron advertidas en varias oportunidades por CARBIO, que el último 7 de abril denunció la parálisis del sector, que atribuyó a las trabas comerciales impuestas por Europa.

Pero los empresarios también señalaron en esa ocasión que los excedentes de producción no podían ser colocados en nuevos mercados por las “elevadas retenciones” existentes.

CARBIO alertó por el “grave estancamiento al que se encamina esa industria a raíz, principalmente, de la elevada alícuota del derecho de exportación la que, junto con la imprevisibilidad en su fijación, traban las ventas al exterior”.

“Aumenta la capacidad ociosa de una industria líder debido a los imprevisibles y altos derechos de exportación, que le hacer perder competitividad internacional y le impide ganar nuevos mercados externos”, puntualizó la entidad.
La cámara advirtió que las restricciones de la UE provocaron que la Argentina haya perdido su condición de líder mundial como exportador de este combustible.

COMENTARIOS