Opinión

Día mundial de la Obesidad: ¿cómo afecta el sobrepeso a los hombres?

María Alejandra Rodríguez Zía

Médica Endocrinóloga

El indol-3-carbinol (I3C) es una molécula que se incorpora en diversos alimentos y en forma de suplemento alimentario. Su acción en el organismo masculino disminuye y previene disfunciones eréctiles, anorgasmias, crecimiento de la próstata y hasta aumenta la libido sexual. El plus: quema grasas y favorece la producción de masa muscular

viernes 11 de octubre de 2019 - 10:26 am

Especialmente en los obesos, ocurre una transformación de la hormona sexual masculina (testosterona) a la hormona sexual femenina (estradiol), en el tejido adiposo. Esto puede ser generador de hiperplasia prostática (crecimiento en la zona de la próstata) e incluso, luego de algunos años, de cáncer de próstata.

¿Por qué se produce un exceso de hormona femenina? Porque en la grasa existe una transformación de hormonas sexuales de masculinas a femeninas, constantemente. Es decir que si hay grasa de más, hay mayor transformación de estas hormonas y, por lo tanto, es tan perjudicial que un hombre tenga hormona femenina de más, como que una mujer tenga demasiada hormona masculina.

Tal es así que el hombre con una gran transformación de hormona masculina a femenina, va a tener síntomas y signos claros, como el aumento de las glándulas mamarias, la distribución femenina de vello púbico y también disminución de su libido sexual y, en algunos casos, incluso disfunción eréctil.

En el caso de las mujeres que son obesas y tienen mayor nivel de hormonas masculinas, lo que va a ocurrir es que van a tener crecimiento del vello en la zona de la barba, en el área periareolar y en el busto. También observarán la distribución del vello púbico en forma romboidal, lo que es típicamente masculino y, en ocasiones, la disminución de la libido, aunque no es muy frecuente. Además, pueden sufrir alteraciones menstruales, y posiblemente tengan dificultad para quedar embarazadas. A su vez, es probable que tengan aumento de masa muscular dado que la testosterona es mediadora para el crecimiento del músculo.

Respecto de esto, una de las principales acciones terapéuticas es hacer el tratamiento contra la obesidad y, al mismo tiempo, realizar la antioxidación del estradiol por medio del indol-3-carbinol (I3c).

Cómo ayuda el I3C?

El indol-3-carbinol (I3C) es una molécula derivada del brócoli, el repollo y las coles, que puede cambiar la estructura de la hormona femenina (estradiol) a una forma de molécula menos agresiva (oxidable) sobre la glándula mamaria en la mujer, y sobre la próstata en el hombre. Respecto de esto, su uso modifica la manera en la que esta hormona se oxida y se transforma en cancerígena, y la convierte en una molécula más benigna. De este modo, circula por la sangre y no es tan dañina hacia los receptores de la mama y de la próstata.

Por otro lado, si el hombre hace un tratamiento de disminución de la masa grasa, ese estradiol bueno (o menos cancerígeno) que va a producir, va a afectar positivamente a la testosterona. Este es el mayor beneficio, dado que la transformación excesiva de testosterona en estradiol es realmente muy perjudicial. La forma en la que logramos ayudar a que la transformación de la testosterona no sea tan evidente hacia estradiol, es usando la modulación de la enzima que produce estos efectos. La podemos modular con muchas sustancias naturales y propias del cuerpo como el resveratrol, la progesterona, la quercetina, las moléculas que ayudan desde la dieta y también desde la suplementación con el uso del indol-3-carbinol (I3C), con el que vamos a ayudar a que el estradiol sea menos cancerígeno.

Asimismo, al aumentar todas las posibilidades de buen metabolismo de la testosterona y al hacer que esta prevalezca, vamos a colaborar con la reproducción de masa muscular y, por consiguiente, a generar un cambio en la relación entre masa muscular y masa grasa. En la obesidad lo que ocurre es que disminuye la masa muscular y aumenta la masa grasa, y hay que hacer un giro en la dirección opuesta con el ejercicio, la dieta y la suplementación de elementos que promuevan un balance hormonal óptimo. El objetivo, entonces, es que crezca la masa muscular y disminuya la masa grasa.

La sexualidad no está exenta

¿Por qué el hombre con una excesiva transformación de hormona masculina a femenina puede tener carencia de su libido sexual o disfunción eréctil? Porque la libido sexual es mediada por la testosterona (hormona sexual masculina) y si baja la testosterona y se transforma en estradiol (hormona sexual femenina), su libido disminuirá. Igualmente, los pacientes obesos con una alta transformación de testosterona en estradiol, pueden sufrir disfunciones eréctiles y anorgasmias, además de complicaciones vasculares a nivel peneano que dificultan todavía más la función eréctil. Se sabe que un gran porcentaje de los hombres que tienen hiperplasias prostáticas, también presentan disfunción eréctil por la disminución del flujo sanguíneo arterial. En estos casos, los medicamentos que habitualmente se recomiendan para generar erecciones, en ocasiones presentan efectos secundarios adversos, y en algunos pacientes están contraindicados.

Así es que, si el hombre que presenta estas dificultades en lo que concierne a su desempeño sexual incorpora el suplemento alimentario indol-3-carbinol (I3C), genera el aumento indirecto de la testosterona libre. Esta hormona desarrolla un incremento de la libido sexual y, a su vez, favorece la producción de masa muscular con disminución de masa grasa.

La clave para el uso del I3C es añadirlo como suplemento asociado a una dieta saludable y al ejercicio físico adecuado. Esto le permitirá al hombre llevar adelante una vida sexualmente activa y saludable en todos sus aspectos.

Qué comer

Los hombres con exceso de grasas van a tener un depósito de hormonas sexuales masculina y femenina, y los mayores problemas de salud aparecen cuando se registra gran cantidad de la hormona femenina, es decir el estradiol.
Por tal razón, el I3C es un complemento ideal para la dieta de un hombre obeso, que se potencia a través de la incorporación diaria de repollo blanco y morado crudos en ensaladas, repollitos de Bruselas con aceite de oliva y ajo, brócoli cocinado al vapor en ensaladas y/o al gratén. Si bien es elemental consumir verduras crucíferas, comer dos o tres raciones al día no alcanza a cubrir las dosis requeridas de I3C, y por eso es necesario añadirlo como suplemento alimentario. No es mágico, resulta fundamental acompañarlo con buenos hábitos alimentarios y actividad física personalizada.

Es esencial para perder grasa, disminuir los carbohidratos (harinas, azúcares, dulces, panificados) y aumentar los alimentos ricos en proteínas, como porotos, arvejas, lentejas y claras de huevo. Estas comidas producen el aumento lento y moderado del azúcar en la sangre, sin estimular abruptamente la insulina, como lo hacen el azúcar y la harina.

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