Sociedad

Mensaje para los clubes de rugby: debatan la violencia más que la estigmatización

Gonzalo Odriozola

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Editor en Nexofin

El domingo a la madrugada durante la celebración del campeonato del San Isidro Club, se dieron dos hechos de violencia que refuerzan lo que ocurre en el deporte más allá de los valores

lunes 7 de octubre de 2019 - 3:33 pm

No hay que generalizar. Hay personas inadaptadas en todos los ámbitos: en el político, en los medios y en los deportivos, por nombrar sólo a algunos.

Los medios por el mero hecho de facilitar la comunicación tienden a utilizar esteorotipos, muchas veces injustos, pero que a raíz de una repetición de los actos terminan por ser fidelizados. Por ejemplo, el “rugbier”.

En 2016, un jugador de San Cirano golpeó en el piso a un linyera. Ese mismo año en Río de Janeiro, cinco rugbiers estuvieron varios días detenidos en la ciudad carioca por golpear a un policía en un boliche.

Ayer, en un mismo evento ocurrieron dos nuevos casos que involucran a rugbiers, ambos en los festejos del Campeonato del SIC, quien venció al Belgrano Athletic en la final del Top 12 el sábado a la tarde y realizó su merecido tercer tiempo.

Sin embargo, durante la fiesta del club de San Isidro, un grupo de jóvenes tackleó varias veces a un ex jugador camada 1979, quien -en estado de ebriedad- según informaron testigos a Infobae, acosó y agredió verbalmente a los chicos que se encontraban allí. La solución así como el agravio no fueron acertados.

El video que se viralizó es indignante Más allá de la ventaja que estos jóvenes tenían sobre el hombre y la cobardía al atacarlo por detrás, muestra lo peor de un deporte que, doy fe, transmite valores muy ciertos como los de acercarse a la familia, a los amigos, así como priorizar el esfuerzo y el compañerismo. Pero que sin embargo hasta ahora no supo manejar la violencia. Es un actitud que sorprende porque a diferencia del fútbol, el rugby no necesita de seguridad en su estadio: las dos hinchadas conviven y disfrutan del evento. Ni siquiera hay cánticos en contra del rival, si no que se alienta por el club y cuando termina el partido cada uno se va por su lado y celebran juntos. Pero pareciera que en ciertos situaciones, esto no es así.

En el mismo evento, una joven de iniciales M.I estacionó su auto Renault Clio en la cancha 2 del San Isidro Club, que la habilitó durante la noche para este propósito. Sin embargo, al día siguiente (domingo) jugaba la Menores de 16 del club y cómo no se podía retirar el auto, le rompieron un vidrio para poder quitar el freno de mano.

Luego, se difundió el audio de un padre del SIC que se refiere al hecho: “Encima se está haciendo viral ese Clio vergoso, pobre que se quedó ahí. Me da pe… Clio viejo parado en cancha 2. Ya estoy llamando a la gente de la muni para que saque esta porquería de adentro”.

Digo nomás, y antes de que el hombre del audio se ría de la viralización de la noticia, que estaría bueno que más que quejarse de que los medios estigmatizan al rugbier al tildarlo de violento, que comenzaran a hacer un mea culpa sobre qué pasa puertas adentro en los clubes, porque no es el primer caso, pero tampoco será el último.

COMENTARIOS