Belleza

Cómo limpiar tu rostro según el tipo de piel

Cómo debe ser tu rutina y qué productos conviene usar

lunes 7 de octubre de 2019 - 7:47 am

A la hora de limpiar tu piel, una cuestión fundamental es saber qué tipo de cutis tenés y en base a eso los productos y la rutina que debés llevar a cabo.

 Piel grasa

Si tu rostro está expuesto a numerosos contaminantes, porque vivís o trabajás en una gran ciudad, necesitará la máxima higiene para estar radiante. La falta de hidratación hace que la notes tirante y con un tono apagado, por lo que el contacto con el agua le viene genial. Lo tuyo son las limpiadoras con enjuague.

- Para las pieles más grasas, mejor ingredientes purificantes, como el ácido salicílico o el zinc.

- Si es normal o mixta, optá por activos hidratantes, como la glicerina.

- Si es gruesa, extendé el producto con una brocha para repartirlo mejor y despegar las impurezas.

Rutina

- Usá a diario productos que requieran enjuagar con agua.

- Hacete dos exfoliaciones a la semana. A tu piel le convienen las cremas que son muy desincrustantes.

- Evitá las limpiadoras que contengan tensioactivos más fuertes (sulfatos) en favor de otros igualmente eficaces y más respetuosos con tu piel (betaínas y glucósidos).

Piel normal o mixta

Tenés la ventaja de poder combinar las texturas según tus gustos. Como tu piel admite todo tipo de limpiadoras, con o sin agua, lo mejor es que la elijas según tus preferencias o la época del año. En las más calurosas optá por un gel limpiador con enjuague y si notás que está (o es) ligeramente seca, usá una leche desmaquillante.

Rutina

- No olvides tu limpieza diaria con productos con o sin agua.

- Exfoliá tu piel una vez a la semana con un producto con microgránulos de tamaño pequeño (son más suaves cuanto más pequeños son) para completar tu rutina.

- Evitar las texturas que te provoquen sensación de tirantez o irritación. El objetivo es que tu piel esté radiante, pero usando los productos que te den más confort.

Piel sensible y/o reactiva

Es exigente y agradece las texturas algo más untuosas. Las leches y cremas limpiadoras actuales son finas y nada grasientas. Si preferís el contacto con el agua, los aceites micelares o desmaquillantes son una opción muy interesante, sobre todo si tu piel es madura. Se aplican en seco para eliminar los restos de grasa y después se añade agua.

Rutina

- Usá productos suaves para tu limpieza diaria

- Hacete una exfoliación enzimática a la semana. Es más suave porque los productos no incluyen partículas abrasivas, sino activos que están disueltos en la crema y no se aprecian al tacto (extractos de papaya y ananá, papaína).

- Evitá aclarar el exfoliante inmediatamente. Dejalo de 5 a 15 minutos y enjuagá con agua tibia.

Piel muy sensible

Necesitás limpiadoras para pieles sensibles, que sean hipoalergénicas y no comedogénicas, es decir, que no provoquen espinillas ni puntos negros, para minimizar el riesgo de problemas en la piel. Las aguas micelares, frescas y ligeras, son perfectas, ya que solo contienen una pequeña proporción de tensioactivos.

Si tu piel es atópica y especialmente reactiva (rojeces, picores), la mejor opción es un producto dermocosmético de farmacia con el mismo pH fisiológico de la piel y que proteja de la sequedad.

Rutina

- Usá productos de limpieza extrasuaves con ingredientes como la caléndula, rosa mosqueta o aloe vera.

- Cada 2 o 3 semanas hacete una exfoliación enzimática.

- Evita los tónicos con alcohol. Ni uses tampoco exfoliantes con partículas muy gruesas, pueden resultar demasiado agresivos.

Fuente: Clara

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