Juegos

Un joven gana más de 600.000 euros al año jugando a videojuegos

Este español consiguió convertirse, bajo el nick de Ocelote, en el jugador más mediático de los poco más de diez profesionales que hay en España, en lo que se conoce como E-Sports, es decir, deportes digitales

martes 22 de abril de 2014 - 11:58 am

Carlos Rodríguez es la envidia de muchos, ya que se gana la vida jugando a videojuegos y no solo eso, le va muy bien, ya que creó todo un imperio a su alrededor y, a sus 23 años, gana entre 600.000 y 700.000 euros anuales, sumando el sueldo que le paga a su equipo, los contratos de publicidad, los premios, la retransmisión de sus partidas a través de Internet y el merchandising que ha comenzado a vender a través de oceloteworld.net.
[pullquote position=”right”]Un hombre ganó más de 600.000 euros al año jugando a videojuegos[/pullquote]

“Es una locura”, aseguró al portal español ABC el jugador, sorprendido aún por lo que le está ocurriendo. En principio, la historia de este madrileño no es muy distinta a la de otros muchos chicos de su edad que se pasan horas y horas jugando en la computadora al FIFA, al Call of Duty, al World of Warcraft, o, como es su caso, al League of Legends.

“A todo el mundo le gustan los videojuegos, pero a mí me hacía no sé qué en la tripa. Me empeñé en que yo quería hacer eso, así que hice todo lo posible para que mi padre me comprara un ordenador, incluso sacando unas notas perfectas. Cuando lo conseguí, empecé a jugar y a meterme en este mundillo cada vez más”, relata Rodríguez.

La diferencia entre él y los demás chicos aficionados, es que él consiguió convertirse en el más grande y mediático de los poco más de diez profesionales que hay en España en lo que se conoce como E-Sports, es decir, deportes digitales.

“Ellos son los mejor pagados de aquí. Profesionales en sentido estricto que cobran un sueldo de sus clubes por jugar a videojuegos, como si de futbolistas se tratara”, explicó Sergi Mesonero, director general de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP).

De esta manera, este chico es uno de los pocos jóvenes que apenas superan los 20 años de edad y que generan otros cuantiosos ingresos de patrocinadores, de los premios de los torneos y, sobre todo, de retransmitir sus partidas a través de Internet para miles de seguidores.

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