Salud

Intoxicación alimentaria: cuánto tardan en surgir los síntomas

viernes 4 de octubre de 2019 - 7:04 am

El periodo que transcurre entre el consumo de alimentos contaminados hasta que aparecen los primeros síntomas de una intoxicación alimentaria varía desde las 6 horas hasta los 70 días dependiendo el origen del problema. Estos son los periodos de incubación:

Salmonella, de 6 a 72 horas

La acción de esta bacteria es muy rápida, tanto que puede producir la salmonelosis antes de llegar a la siguiente comida; el período de incubación es de 6 a 72 horas, aunque normalmente la media está entre las 12 y las 36.

Los síntomas suelen comenzar en forma de diarrea que puede ir acompañada de fiebre, náuseas, vómitos, cefalea, mialgias y otros síntomas. En personas sanas, este cuadro se resuelve al cabo de entre 3 y 7 días, pero en individuos de los grupos de riesgo puede evolucionar a septicemia o a una infección localizada, y producir diversos cuadros que dependen de los órganos en los que se asiente la infección.

Lo normal es que la fiebre no sobrepase las 48 horas, mientras que la diarrea puede permanecer hasta siete días en algunos casos, especialmente en ancianos y niños, y el estado de los enfermos puede ser tan grave como para ingresar en el hospital.

Campylobacter, de 2 a 5 días

Es la causa bacteriana más frecuente de gastroenteritis en el mundo. Su período de incubación es de 1 a 10 días, y su cuadro clínico suele durar entre 2 y 5 jornadas. La mayoría de los casos ocurren en verano, en personas adultas y sanas, y la infección suele ser asintomática. Si aparecen síntomas suelen ser diarrea (a menudo las heces contienen sangre), dolor abdominal, malestar, fiebre, náuseas y vómito.

El problema llega cuando alcanza a las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado, ya que a veces se propaga a la corriente sanguínea y puede ocasionar una grave infección.

Escherichia coli, de 10 horas a 8 días

La mayoría de sus cepas son inocuas, pero algunas adquieren una virulencia que puede traducirse en graves intoxicaciones. Suele asociarse con el consumo de carnes crudas, leche sin pasteurizar y verduras contaminadas.

El periodo de incubación es de 1 a 8 días, y los síntomas más comunes son diarrea con sangre, dolor abdominal, fiebre de corta duración y vómitos. En la mayoría de los casos estos síntomas se resuelven al cabo de entre 4 y 10 días, pero en un 10% de los casos se puede producir un síndrome urémico hemolítico, un trastorno en el que la infección en el aparato digestivo produce sustancias tóxicas que destruyen los glóbulos rojos y causan daños en los riñones.

Menos frecuentes son los cuadros clínicos producidos por el resto de grupos. El periodo de incubación de ECET (E. coli enterotoxigénico) es entre 10 y 72 horas. Los síntomas principales son diarrea acuosa muy abundante, con vómitos y cólicos abdominales y fiebre ligera. Por lo general tiene una duración menor de 5 días. En el caso de ECEP (E. coli enteropatógeno), el período de incubación es de 3 a 24 horas, ECEA (E. coli enteroagregativo) fluctúa entre 20 y 48 horas y ECEI (E. coli enteroinvasivos), entre 10 y 18 horas.

Listeria, entre 3 y 70 días

El periodo de incubación es amplio; comprende entre 3 y 70 días, y la media es de 3 semanas. La diferencia se explica porque la listeriosis puede presentarse como gastrointestinal no invasiva o como invasiva. La primera se presenta en personas inmunocompetentes (con un sistema inmune fuerte), generalmente tras la ingestión de dosis altas de la bacteria, un caso en que el periodo de incubación suele ser corto.

Pero en la listeriosis invasiva, el periodo de incubación es más largo porque la batería tiene que acceder al sistema nervioso central y a la placenta.

La listeriosis pasa normalmente desapercibida en adultos sanos, y en algunos casos se manifiesta con síntomas similares a los que corresponden a una gripe leve, como la fatiga y el dolor muscular, o se presenta en forma de gastroenteritis. Pero desaparece espontáneamente porque las bacterias no se han diseminado por el torrente sanguíneo ni por otras zonas del organismo.

Fuente: El país

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