Sociedad

Mató a una anciana con su moto y fue perdonado en un emotivo juicio: llanto, disculpas y un abrazo reparador

Ocurrió en Necochea. Dos de los hijos de la mujer perdonaron al imputado y uno de ellos lo abrazó

martes 1 de octubre de 2019 - 1:44 pm

Elvira Antonia Kruzich, una anciana de 82 años murió tras ser atropellada en 2015 por un motociclista en la ciudad balnearia de Necochea. El hecho ocurrió el 4 de enero de 2015 y tras más de cuatro años, el lunes comenzó el juicio contra Gonzalo Márquez, único imputado por el hecho.

En la primera jornada del debate oral llevado a cabo en el Juzgado Correccional 1 de Necochea, Márquez rompió en llanto y se mostró muy afectado por el hecho. Estaba acusado de “homicidio culposo agravado por conducción vehicular”, y desde entonces los hijos de la mujer siempre rechazaron cualquier acuerdo que evitara una pena de prisión de cumplimiento efectivo. Pero el juicio funcionó como una instancia reparadora para todas las partes.

Sergio y Daniel Díaz, hijos de Elvira, aceptaron perdonar a Gonzalo y acordaron una pena de cumplimiento condicional, tras lo cual el juez del caso les pidió “disculpas” a los tres “en nombre del Poder Judicial” por los casi cinco años que demoró la causa.

Tras la lectura de los alegatos iniciales por parte del fiscal Eduardo Núñez, del abogado de la familia de la víctima, Hernán Aued y del defensor Juan Pablo Rosello, el juez Mario Juliano advirtió que la materialidad del hecho no estaba en discusión sino que el eje de la disputa era el tipo y monto de pena.

El magistrado llamó a las partes a su despacho y les preguntó si existía la posibilidad de que los familiares de Kruzich tomaran contacto personal con el imputado, a quien observó “muy conmocionado y compungido”, según relató el propio juez.

“Los abogados aceptaron, y al regresar a la sala, Martínez pidió disculpas sin poder para de llorar, les dijo que había sido un accidente y que estaba muy afectado y que lo sentía sinceramente”, indicó.

Según el juez, ante esa situación “uno de los hijos de la mujer, que había viajado con el otro hermano desde Rosario para el juicio, empezó a contar cosas de su mamá, en un momento muy emotivo, dijo que lo perdonaba, y el otro hizo lo mismo”.

Juliano pidió entonces un cuarto intermedio, durante el cual uno de los hijos de la mujer abrazó al acusado, y finalmente las partes acordaron una condena de tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación para conducir por el mismo período.

El juez les anticipó en el cierre de la audiencia que haría lugar al acuerdo, y tomó la palabra para “agradecerles” y “pedir disculpas en nombre del Poder Judicial por el inexplicable tiempo que demandó tramitar una causa sencilla”.

“Es una locura que un caso así haya tardado casi cinco años en resolverse. Por eso les pedí perdón, y les agradecí por las enseñanzas y por ayudarme a avanzar hacia una justicia más humanizada”, explicó.

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