Copa Libertadores

El dilema Salvio: ¿estrategia de Alfaro para sorprender al River de Gallardo?

El atacante de Boca Juniors entrenó diferenciado durante toda la semana y desde el club nunca lanzaron un parte médico oficial. ¿Aparecerá entre los titulares o al banco de suplentes?

lunes 30 de septiembre de 2019 - 12:07 pm

La gran incertidumbre del mundo Boca respecto a la semifinal de ida por Copa Libertadores ante River en el Estadio Monumental, giró en torno a la condición física de Eduardo Salvio. Luego de los 15 minutos de actividad que tuvo contra San Lorenzo, el atacante trabajó de manera diferenciada durante toda la semana.

En un principio las distintas versiones anunciaron que se resintió del desgarro que sufrió en el isquiotibial izquierdo el día de la vuelta contra Liga de Quito, partido correspondiente a los cuartos de final. Tal fue así que hasta se descartó su presencia para el primer Superclásico, sin embargo desde el club nunca hubo parte médico oficial.

Gustavo Alfaro tomó la decisión de ponerlo entre la lista de convocados para el encuentro frente a Newell’s por Superliga, aunque ni siquiera formó parte del banco de suplentes. “Él tuvo una sensación propia de la cicatriz del desgarro durante la semana, que es normal, y si lo cuidamos fue por precaución, no está lesionado”, dijo el DT.

“Hoy se entrenó muy bien, con mucha intensidad. Si está para jugar, lo hará. No me voy a apurar si el partido es el martes. Sus estudios no arrojaron una lesión. Va a depender de su evolución diaria”, agregó al instante.

Y luego concluyó: “No voy a arriesgar a Salvio si no está en condiciones. No voy a hacer un cambio en el primer tiempo. Si tiene que suceder algo, que sea hoy y no el martes. Por eso jugaron Wanchope (Ábila) y Mauro (Zárate), que llegaba con unos días más de recuperación y jugó unos minutos más”.

De no mediar inconvenientes de gravedad, el ex Benfica y surgido en Lanús tendrá un lugar entre las posibles cartas de cambio. Pero a falta de un día, el entrenador xeneize no descarta la chance de sorprender al rival con su inclusión en la alineación titular. Ahí veremos si fue una estrategia propia de Alfaro, todo un viejo sabio.

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