Opinión

Colchones y bicicletas, las únicas industrias en desarrollo

Guillermo Laborda

Periodista. Máster en Economia, investigador UCEMA y Lic. en Adm. de Empresas

Todo el que puede en la Argentina se acolchona. El dólar oficial no se mueve pero hay que mirar a los tipos de cambio que operan sin cepo

miércoles 25 de septiembre de 2019 - 11:56 am

Columna publicada originalmente en La Política Online

Las once semanas que restan hasta el 10 de diciembre se asemejan a una eternidad. Pero el intervalo entre las PASO y la asunción del nuevo gobierno cuenta con una particularidad: los colchones. Todo el que puede en la Argentina se acolchona. Hay empresas que por temor a restricción de dólares a las importaciones, incrementan ahora compra al exterior y acumulan stocks. Es un colchón. Hay otras que por temor a que un nuevo gobierno ponga doble indemnización o directamente prohíba despidos, cesantea personal ahora. El ahorrista también se mueve por expectativas. Compra dólares al tipo de cambio oficial sabiendo que el único rumbo que tiene es hacia arriba. El dólar MEP o dólar Bolsa marcan la devaluación esperada. Otro colchón.

Mauricio Macri viaja a la asamblea de Naciones Unidas y Hernán Lacunza a Washington por el acuerdo con el FMI. Ya en esta columna se anticipó que desde el organismo internacional no hay intención de efectuar desembolso alguno. Hay resistencia del staff pero también de un nivel superior, de directores de países miembros, de Europa. Hay debate interno dentro del FMI por cómo se confeccionó el plan y porqué fracasó. Tampoco es que el FMI espera a las elecciones o al 10 de diciembre. El próximo ministro de Economía deberá justificar un plan fiscal y monetario sólido a futuro para que comiencen los desembolsos. En el mejor de los casos, para enero o febrero. Los trámites no son sencillos dado que antes se debe enviar una misión técnica del staff y luego, tras un informe, tratarse nuevamente el caso Argentina en el directorio.

Los mercados en paralelo flotan: los títulos públicos cotizan en función del valor de recupero tras una inminente restructuración de la deuda. Se teme una alta quita de capital, o bien una baja sustancial en el cupón de intereses de los bonos con un corrimiento de los pagos. Los bonos con legislación argentina son distintos a los de legislación NY. La protección al inversor es diferente en los tribunales la calle Talcahuano que en los del Distrito Sur de Nueva York, a cargo de la jueza Loretta Preska. La agresividad en la restructuración puede ser más en los bonos locales que en los de legislación Nueva York. Basta ver lo sucedido con el default o « reperfilamiento » de los pagos de las Letras en dólares y en pesos decidida por Hernán Lacunza donde a través de un DNU se adoptó la decisión sin posibilidad de reclamo alguno de los tenedores de esos papeles. Saben que el camino judicial en la Argentina es largo e incierto. De hecho, las personas humanas que tenían Letras del Tesoro en dólares pero en el exterior, a través de bancos extranjeros, no pueden cobrar y son tratados como personas jurídicas. Las «reperfilaron». Las acciones flotan en función del sector en que se hayan (bancos y energéticas muy castigados).

El dólar oficial no se mueve pero, como sucediera entre 2013 y 2015, hay que mirar más a los otros tipos de cambio, que operan con más libertad y sin cepo. Las bicicletas están a la orden del día. Con diferencia de precios, se compra el barato y se vende el caro. La única industria en desarrollo. También hay diferencia de precio -y sustancial- entre un dólar puesto en Nueva York y un dólar en BA. Pero la curiosidad es que dentro de los controles impuestos por Guido Sandleris, las personas humanas pueden girar libremente de sus cuentas en NY y BA. Las jurídicas no. Otra bicicleta en ascenso. Los controles se acrecientan a medida que pasan las semanas. Es lo que siempre sucede. Y las presiones para que los exportadores liquiden sus divisas también. Ahora no habrá reintegros a exportadoras a menos que hayan liquidado sus divisas. También el Banco Central sigue ampliando el cepo. Da dólares al cambio oficial para pagar las cuentas “inter company” por la provisión de materias primas y productos terminados sólo si no están vencidas. Las automotrices se venían quejando de esta situación pero se habría expandido a todas las multinacionales. “Es un default comercial” bramaba ayer un empresario.

Los economistas de Alberto Fernández siguen de cerca las medidas de Mauricio Macri que los puedan afectar si ganan las elecciones del 27 de octubre. Las cuentas del Tesoro Nacional, las reservas del BCRA, la deuda. Todo indica que el nombre de su futuro ministro saldrá de quienes ya lo están rodeando. Entre ellos hay ciertos recelos. Por ejemplo sobre aquellos que cobran a clientes por charlas sobre cómo sería la economía bajo una gestión de Alberto Fernández. Al candidato igualmente ya se lo trata en varios ámbitos como si fuera presidente. Es lo que sucedió en su reciente viaje a Santa Cruz de la Sierra y a Lima donde estuvo acompañado por los intendentes “Juanchi” Zabaleta de Hurlingham y Gabriel Katopodis de San Martín. ¿Qué pasará con el Mercosur? Los cruces con Jair Bolsonaro dan para imaginarse un Brexit (por la salida de Brasil en lugar de Gran Bretaña). Pero por ahora no hay nada de ello: los dos países se necesitan por las exportaciones que se hacen mutuamente.

El rol de Cristina de Kirchner en una eventual presidencia de Alberto Fernández es otro de los interrogantes que predomina en los contactos de inversores con los economistas de su equipo. La respuesta pasaría más por detentar la ex presidenta un “veto” a ciertas medidas más que imponer las propias. “El veto al Beto” bromean.

El informe del “oso”, el ejecutivo de banca privada que se escuda tras ese seudónimo vino cargado de críticas a la gestión económica de Macri. A continuación, los puntos salientes de su informe:

1) Pasó la reunión de la Fed y como estaba descontado la baja de tasas fue de 0,25% y con perspectivas de una baja más antes de fin de año; en el medio tuvimos el atentado en Arabia Saudita y la suba del petróleo que provocó una de sus mayores alzas diarias desde que se tienen registros; cuatro días después vemos un mercado más calmo con un WTI en 58,50 el barril lo que de alguna manera ahuyenta a los que hablaron de presiones inflacionarias en el futuro;

2) Trump no pudo con su genio y salió a criticar pidiendo tasas en 0% pero me pregunto que tendrá que decir de Noruega que a contramano del mundo subió sus tasas nuevamente al 1,25%;

3) en Europa la que se recupera de valores mínimos es la libra con valores de 1,25 por augurios por parte de Juncker (presidente de la Comisión Europea) de una posible acuerdo por el Brexit antes del 31 de Octubre;

4) dejamos para el final la triste realidad argentina y a modo de ejemplo va una comparación de precios entre el bono centenario y el Petrobras de nuestros vecinos; el nuestro vale 43% y el Petbra 116; a principios de año la diferencia era solo de 12 dólares y cuando salió el Centenario en mayo del 2017, en pleno jolgorio y festival de deuda cotizaba por encima de su par brasileño; cuesta entender cómo los mercados compran espejitos de colores y esta vez en gran cantidad porque la realidad es que la gran mayoría de los fondos grandes medianos y chicos apostaron al cambio; quizás si no hubiesen creído tanto no hubiésemos llegado hasta acá pero el dinero muchas veces es ciego y la Argentina en comparación al resto ameritaba una apuesta; hoy 2 años después, deben estar preguntándose cuánto van a recuperar después de haber perdido mas del 50% y a esto sumar los miles de inversores privados argentinos que entre otras cosas blanquearon sus ahorros, plata que se usó para la reparación histórica de los jubilados”.

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