Alimentación

Formas de prevenir intoxicaciones alimentarias

Qué debemos hacer con los alimentos más susceptibles

viernes 20 de septiembre de 2019 - 7:31 am

Los niños, los adultos mayores y las personas con un sistema inmunitario débil tienden a sufrir más problemas de intoxicaciones debido a los gérmenes presentes en los alimentos. Sin embargo, hay medidas preventivas que ayudan a promover la seguridad de las comidas que ingiere toda la familia.

Cocinar bien los alimentos

La mayor parte de las bacterias que causan infecciones o intoxicaciones son poco resistentes al calor y al frío. Su rango de temperatura ideal es bastante corto y suele semejarse a la temperatura corporal humana.

Una cocción completa es de gran ayuda a la hora de acabar con las posibles bacterias patógenas. En ciertos alimentos, este tratamiento térmico se realiza en la propia fábrica, como es el caso de la leche.

Sin embargo, en lo que a carne o huevos se refiere, es misión de cada consumidor asegurar una cocción completa. Dejar la carne roja por dentro implica un mayor riesgo, sobre todo si el método de conservación antes de su cocinado no fue del todo correcto.

Un ejemplo es el de la carne picada en las hamburguesas. En ocasiones, puede presentar en su interior grandes cantidades de bacteria “E. Coli”. Es necesario que esta carne alcance los 71 ºC en su interior para asegurar la salubridad de la misma.

Congelar el pescado

Otros organismos patógenos como es el caso del “Anisakis” son sensibles al frío. La congelación del pescado propenso a albergar estos organismos, como es el caso de la merluza, asegura la muerte de los mismos. Una cocción completa posterior para destruir las posibles larvas supondrá una reducción considerable del riesgo.

Descongelar en la heladera

Hacerlo a temperatura ambiente facilita la reproducción de los organismos patógenos que puedan habitar en ellos, y la eclosión de las huevas. Lo más recomendable es recurrir al freezer como elemento que conduzca la descongelación de los productos. Otra opción eficaz puede ser usar el microondas para esta función.

Mantener los alimentos crudos separados de los que están cocinados

Esto evitará una posible contaminación cruzada entre alimentos. Es importante separar las carnes de los pescados y mariscos, durante el almacenamiento de alimentos y en los procesos previos al cocinado.

No guardar las salsas de tomates abiertas más de 3 o 4 días

Un error fuente de contaminación por botulismo consiste en dejar abiertos en el frigorífico los potes de salsas de tomates durante muchos días. Estos alimentos suponen un caldo de cultivo para el “Clostridium Botilinum”.

Esta bacteria y su toxina son bastante sensibles al calor; por lo tanto, un buen cocinado reduce también el riesgo de intoxicación. No obstante, es recomendable conservar las salsas de tomate en potes cerrados herméticamente (mejor al vacío) y consumirlos antes de 3 o 4 días desde la fecha de su apertura.

Ante la duda, tiralo

Si sospechás de que un alimento pueda estar contaminado, presenta un olor desagradable o un sabor rancio, deshacete de él. No solo los que tienen con mal sabor, pinta u olor son susceptibles de estar contaminados. También aquellos que tienen buen aspecto podrían presentar bacterias patógenas.

Alimentos susceptibles a estar contaminados

– Carne de res y de ave cruda o poco cocida

– Pescados o mariscos crudos o poco cocidos

– Huevos crudos o poco cocidos

– Brotes crudos como alfalfa

– Leche y productos lácteos no pasteurizados

– Quesos blandos

– Patés y pastas de carnes

– Panchos, carne en lata y fiambres

Fuente: Mejor con salud

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