Economía

"Mi fracaso más grande": el relato de un empresario argentino que se volvió viral

Sebastián Baritiromo escribió un "hilo" de Twitter donde enumera la inmensa cantidad de inconvenientes y trabas con las que se encontró al momento de querer "tomar las riendas" de la empresa familiar

miércoles 11 de septiembre de 2019 - 5:43 pm

Un empresario argentino contó su "fracaso más grande" en la red social Twitter y para ello enumeró una extensa lista de trabas, problemas y gastos que tuvo que enfrentar luego de que regresara al país para ponerse al frente de uno de los locales que manejaban sus padres.

"Voy con un hilo de mi fracaso más grande. Mis viejos tuvieron un local de electro y varios durante 10 años. En 2016 me vuelvo a Buenos Aires a vivir durante 1 año casi. Cómo soy un vivo bárbaro me pongo al frente del local. Primera medida hay que modernizarse a vender por MercadoLibre", escribió Sebastián Baritiromo en su cuenta de la red social Twitter.

Hasta ahí no había ningún inconveniente, eran todos proyectos para mejorar el negocio. Sin embargo, al poco tiempo empezaron los problemas: "Segunda medida, jugar con los plazos de pago y hacer tasa. Cómo crack de finanzas bajo el markup del 50 al 30% con un proyecto de duplicar venta con el mismo costo fijo. Primer mes resumen bancario me retienen sircreb e impuesto al cheque. Boleta de mercado me retiene IB de todas".

Los impuestos comenzaron a hacer lo suyo y a trabar el negocio que había pensado implementar. "Las provincias, iva a cuenta por adelantado. A todo esto, 4 empleados y cargas sociales, etc. Segundo mes, anticipo de Ganancias. Recuerden: gano menos proyectando ganar más, pero pago por la ganancia pasada. MercadoLibre aumenta de un día para el otro la comisión, cambia el lapso para liberar dinero a una semana".

Y continuó: "Como me retenían guita a cuenta por todos lados, me quedó IVA a favor. Mi contador líquido mal cargas sociales y pagué dos veces el mismo periodo y uno me quedó sin pagar. Sin decirme nada, me cae embargo en la cuenta. Tuve que ir clavarme 3 horas y hablar con el abogado de AFIP, que atiende solo un día en una hora con 5.000 personas para reimputar el pago. Me liberaron la plata del embargo un mes después y encima pagué honorarios al abogado de AFIP".

Juicio laboral

Pero los problemas recién comenzaban: de sólo ser impositivos y burocráticos, pasaron a ser legales tras un juicio laboral que asegura fue injustificado. "Contratamos una chica para atender el teléfono de compras de mercado, laburó 4 meses. Un día no vino más. Mando carta documento, diciendo que se sentía hostigada y no sé qué. Le respondí las cartas a mi costo con el problema que me trajo salir de apuro a conseguir un empleado".

Luego pasó a enumerar la cantidad de obligaciones y costos fijos "invisibles" a los que tenía que hacer frente. "En CABA, todos los meses tenía que pagar al que verifica y te deja una oblea de incendio, el de las ratas, contribución de la policía, y estar atento de cualquier reglamentación pelotuda como la altura de los matafuegos sino una multa".

MercadoLibre se sumó a los problemas

Pero los problemas no terminaban ahí y una decisión de MercadoLibre terminó complicando aún más al negocio. "Mercado libre sale con su genial idea de a partir de cierto precio envío gratis. Otro costo más al producto, dividís logística entre los que van por ahí y los que no. Tenés que contratar un chófer con carnet de Moyano, registrar camioneta en ruta ir con 50.000 remitos. Para financiar ese envío gratis aumentaron las comisiones. Entonces a la mierda el proyecto: para que sea rentable en mercado, tenés que marcar con 50%. Con crisis y sin crédito, tenés siempre venta por menos, lo que hace inviable el negocio".

Finalmente, Sebastián cuenta que decidió alejarse del negocio, pero dejó una reflexión elogiando a sus padres, quien trabajan en el rubro desde hace décadas: "Conclusión: le digo a mi viejo 'dejate de joder, es inviable, no se puede ganar plata y trabajar 12 horas por día al pedo'. Puse plata de mi bolsillo y deje a mis viejos como antes. Creo que mis viejos en su vida perdieron más de lo que ganaron, y sin embargo siguen invirtiendo y me dicen ya va a mejorar. Tienen más de 65 años y no deja de sorprenderme la eterna ilusión que tienen de que cambien las cosas".

¿Y cómo terminó la historia?

"Hoy siguen con el local, un juicio laboral de la piba que contraté por 3 meses y le reclaman 2 años con testigos truchos. Poniendo plata de si bolsillo para pagarle a los dos empleados que tienen hace años. Por eso admiro mucho a mis viejos y a mucha gente como ellos que se levantan y laburan pensando que van a estar mejor, pero....".

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