Economía

¿Qué significa y que implica entrar en “default selectivo”?

La agencia de riesgo crediticio Standard & Poor’s. aplicó la revisión para las deudas de largo plazo en moneda local y extranjera

viernes 30 de agosto de 2019 - 8:30 am

Después de cinco años, la deuda argentina volvió a ser calificada como “default selectivo”, calificación que fue otorgada por la agencia de riesgo crediticio Standard & Poor’s.

La calificadora de riesgo estadounidense Standard & Poor’s ubicó a la Argentina en “default selectivo” este jueves, tras el anuncio oficial sobre la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La noche de ayer, el Gobierno intentó llevar tranquilidad al afirmar que la calificación estaría en vigencia sólo por un día. Así lo informó el Ministerio de Hacienda a través de un comunicado. La cartera dirigida por Hernán Lacunza  explicó que esa calificación “significa el incumplimiento parcial de alguna de las condiciones de emisión, en este caso el plazo, no el monto ni los intereses” y que “es selectivo porque se considera que el emisor continuará honrando el resto de sus compromisos”.

“Lo importante es que que estará en vigencia por un día”, agregó el ministerio en un comunicado, que destaca que Standard & Poor’s “anuncia en su comunicado que mañana [hoy, viernes 30 de agosto] la elevará, cuando entre en vigencia el nuevo calendario de pagos”.

“Tras la incapacidad de continuar colocando títulos de corto plazo con el sector privado, el gobierno argentino extendió unilateralmente el vencimiento de todos los documentos a corto plazo”, puntualizó la agencia sobre la medida. “Eso es default según nuestros criterios”, agregó.

“En particular para las entidades calificadas como B-, la extensión de los plazos de pago de la deuda corto plazo sin una compensación constituye un default”, explicó Standard & Poor’s.

 

¿Qué implica ser declarado en “default selectivo”?

 

La situación de default selectivo surge luego del cambio de calificación de B a D realizada por Standard & Poor’s.  Básicamente implica que un país sólo decide reestructurar una parte del total de su deuda, es decir, afectar a sólo un número de sus acreedores.

Según un informe publicado ayer por S&P, “una entidad calificada con SD (Incumplimiento Selectivo) o D (incumplimiento) ha incurrido en incumplimiento de una o más de sus obligaciones financieras incluyendo las calificadas y no calificadas, pero excluyendo los instrumentos híbridos clasificados como capital regulatorio o en impago de acuerdo con los términos”.

Y añaden: “La calificación de D o de SD se asigna cuando Standard & Poors considera que el incumplimiento será generalizado y que la entidad incumplirá en el pago de todas o una parte sustancial de todas sus obligaciones a medida que vayan venciendo”.

A diferencia de lo ocurrido en 2001, el “default selectivo” se caracteriza por no ser un cese de pagos voluntario, sino obligado por falta de alternativas.

La última vez que Argentina entró en default selectivo fue en 2014, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, después de que venciera el plazo del país para pagar US$539 millones de deuda.

El país tenía una deuda con los bonistas reestructurados, por lo que había girado los fondos para el pago de los u$s 539 millones al Bank of New York. Sin embargo, el juez Thomas Griesa decidió bloquear el pago, por lo que el mismo no pudo ser realizado en tiempo y forma.

Si bien Standard & Poor’s puso al país en “default selectivo” en aquella oportunidad, técnicamente la situación era de “default técnico”.

Lo “selectivo” se debe a que existe la imposibilidad de pagar una deuda por cuestiones ajenas al pagador o si se cambia la legislación de pago o las condiciones de contrato o temporales.

El miércoles el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció que se propuso al FMI “iniciar un diálogo para reperfilar los vencimientos de deuda” después de que el organismo otorgara en 2018 un auxilio financiero de 56.000 millones de dólares cuyos primeros vencimientos llegarán en 2021.

El Gobierno anunció la reprogramación de los vencimientos de letras con acreedores institucionales privados, extendiéndolos hasta por seis meses para desahogar su cartera de corto plazo y aliviar la tensión cambiaria que hundió un 20% el valor del peso en dos semanas. También se envió al Congreso un proyecto de ley para impulsar un refinanciamiento voluntario de vencimientos de deuda “sin quita de capital ni de intereses y con la sola extensión de plazos”, dijo Lacunza el miércoles.

Esto se debe a que rebajó las perspectivas de pago de los títulos emitidos por el país, aunque esa nota podría ser revisada este mismo sábado.

Ahora bien, qué significa que la deuda argentina sea calificada como “default selectivo” (SD por sus siglas en inglés, “Selective Default), y que otras obligaciones hayan sido enviadas a “Default”.

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