Sociedad

¿Cómo es seguir una carrera universitaria desde la cárcel?

Conocé los convenios que algunas universidades de Buenos Aires tienen con el Servicio Penitenciario Federal para garantizar el derecho del acceso a la educación a las personas privadas de su libertad

viernes 23 de agosto de 2019 - 6:32 pm

En su artículo acerca de “El derecho a la educación en las cárceles como garantía de la educación en derechos humanos”, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (Corte IDH) hace referencia a la educación como “un derecho que hace a la condición del ser humano, ya que a partir de ella se construye el lazo de pertenencia a la sociedad, a la palabra, a la tradición, al lenguaje, en definitiva a la transmisión y recreación de la cultura, esencial para la condición humana“.

Allí, el órgano judicial establece que estos grupos padecen de una vulnerabilidad social que los constituye como “seres proclives a la exclusión, la marginalidad, la violencia, la desocupación y otras tantas penurias”, y, en ese sentido, asegura: “es la educación en general, y en especial en los establecimientos penales, la que actúa como resguardo de la condición de ser humano para aquellas personas que alguna vez han delinquido“.

Según expertos en el tema, invitar a los reclusos a autogenerarse proyectos que los hagan pensar en su destino afuera del penal es uno de los objetivos principales para lograr su reinserción social y evitar que vuelvan a delinquir.

En el caso de Buenos Aires, hay universidades que tienen convenios con los sistemas penitenciarios para poder brindar servicios educativos.

 

Estadísticas

Según el último informe del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep 2017), publicado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, el 54% de los presos de todo el país (unos 34.000) no participan de ningún programa educativo dentro de las cárceles. En los penales que dependen del Servicio Penitenciario Federal, ese porcentaje es de apenas el 1 4% (unos 1300 presos).

Un 18% de los presos cursa estudios correspondientes al EGB, mientras que un 15% cursa el nivel Polimodal. Apenas unos 1600 presos (2,5%) cursan carreras universitarias o terciarias. En el SPF, el porcentaje para esta última categoría es de 7,4% (unos 700 presos).

El convenio con la UBA

En 1986, el Servicio Penitenciario Federal y la Universidad de Buenos Aires firmaron un convenio a través del cual se creó el Programa UBA XXII, que tiene como objetivo brindar educación universitaria en las cárceles.

En el marco del programa los presos pueden estudiar las carreras de Contador Público, Derecho, Letras, Psicología, Sociología. También hay talleres y actividades educativas complementarias.

“Otras universidades públicas brindan educación en cárceles pero con muchos más límites por parte de los servicios penitenciarios y en la mayoría la modalidad es semi presencial o directamente libre”, explica Leandro Halperín, ex director del Programa UBA XXII.

A través del acuerdo quedó oficializada la creación, en el penal de Ezeiza, de un Centro Universitario similar al que funciona desde hace más de 20 años en la cárcel de Devoto. En Ezeiza, en la actualidad, se dictan todas las materias del CBC para las carreras de Sociología y Derecho.

El convenio entre la UNLP y el Ministerio de Justicia

Para potenciar las políticas educativas en contexto de encierro y garantizar los estudios en personas privadas de la libertad, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Ministerio de Justicia bonaerense impulsaron el Programa de Acompañamiento Universitario en Cárceles.

“La Universidad Nacional de La Plata sigue profundizando su trabajo educativo en distintas cárceles de la región. Con el comienzo del ciclo lectivo, más de trescientos estudiantes se incorporaron a carreras de grado de Derecho, Periodismo, Historia y Sociología en unidades penales de mujeres y varones de La Plata, Magdalena y Florencio Varela. Estos nuevos estudiantes se suman a quienes ya cursan sus carreras de grado desde distintas unidades penales con presencia de la Universidad”, publicaron en su página oficial.

El convenio con la UNED

El programa de Estudios Universitarios en Centros Penitenciarios nace de un acuerdo entre el Ministerio del Interior y la Universidad Nacional a Distancia (UNED). A grandes rasgos, su objetivo es mejorar el nivel formativo y cultural de los reclusos. Por lo tanto, el estudio no solo ayuda a los reclusos mientras cumplen la pena, sino que les abre más puertas en el mercado laboral una vez salen fuera.

Según explican en su página, la UNED pone a disposición de los estudiantes internos en centros penitenciarios los siguientes servicios y materiales:

  • Un sistema de orientación (Plan de Acogida), información y matriculación.
  • Tutorías semanales en diversos centros penitenciarios prioritarios de asignaturas del Curso de Acceso Directo para Mayores de 25 años.
  • Apoyo a través de los Asesores UNED en la utilización de la Plataforma educativa aLF, en los centros penitenciarios que la tengan instalada, para los estudios de Grado.
  • Asistencia del Centro Asociado de la UNED más próximo para los estudiantes en régimen abierto y libertad condicional.

Estudios que se pueden cursar a través del Programa:

  • Titulaciones de Grado, excepto Ciencias Ambientales, Química, Física y todas las Ingenierías sin excepción. Los reclusos pueden escoger entre 18 carreras (la UNED ofrece 27 en total).
  • Curso de Acceso Directo para Mayores de 25 años
  • Curso de Acceso Directo para Mayores de 45 Años

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