Salud

Cómo influyen los problemas de tiroides en el embarazo

Cuáles son los riesgos y por qué es importante controlarlas

lunes 19 de agosto de 2019 - 7:13 am

Seguro que muchas veces has oído hablar de los problemas de la glándula tiroides durante la gestación, esto se debe a que el desarrollo del embarazo y del sistema neurológico del bebé también dependen de ellas.

Los trastornos de esta glándula pueden estar presentes desde antes, sin embargo, es bastante común que se desarrollen anomalías durante el periodo del embarazo.

La tiroides influye en la fertilidad, cualquier afectación en ella puede disminuir las posibilidades de embarazo. Esto ocurre porque un nivel bajo de hormonas tiroideas se relaciona con la alteración de los ciclos menstruales.

Por otro lado, la hormona T4 es una de las protagonistas en el desarrollo neurológico del feto. Si la glándula tiroidea no funciona correctamente, el bebé tendrá problemas neurológicos, como retraso mental, por ejemplo.

Durante el embarazo, existe el riesgo de que se altere la función de esta glándula. Principalmente, pueden ocurrir dos cosas:

Hipertiroidismo

En este caso, la glándula está hiperactiva y se genera más tiroxina de lo normal. No es tan frecuente como el hipotiroidismo, aparece solamente en un 0,2 % de los embarazos.

Los síntomas suelen ser nerviosismo y ansiedad en la madre. Además, suele dar hipertensión y pérdida de peso. No obstante, las complicaciones pueden ser mucho más graves.

Hace que el feto tenga una mayor frecuencia cardiaca. Al final, el crecimiento del bebé es menor del esperado. Puede provocar que nazca prematuramente e, incluso, que muera dentro del útero.

Hipotiroidismo

La glándula tiroides en el embarazo aumenta en tamaño y en producción de hormonas. Esto exige una especie de ‘sobreesfuerzo’ para la glándula. Cuando la embarazada tiene una reserva tiroidea limitada o un déficit de yodo, puede producirse un hipotiroidismo.

Esto ocurre en casi un 4 % de las embarazadas. La tiroides trabaja lentamente y no produce la cantidad de hormonas necesarias. Los síntomas suelen ser: cansancio y debilidad, aumento de peso, estreñimiento, sequedad de la piel y debilidad del pelo y de las uñas, dolor en músculos y articulaciones.

Las repercusiones en el feto pueden ser graves. Si no se detecta, el bebé puede nacer con hipotiroidismo. Esto puede provocar que sufra retraso mental.

Existen numerosos controles para detectar las posibles complicaciones durante el embarazo. En primer lugar, si estás pensando en quedarte embarazada, lo ideal es que acudas primero a tu médico.

Fuente: Mejor con salud

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