Salud

Qué tipos de pies hay y a qué patologías son más propensos

Tres formas de clasificarlos y cuándo es recomendable visitar a un podólogo

domingo 18 de agosto de 2019 - 7:40 am

La anatomía del cuerpo humano guarda características que han sido estudiadas a lo largo de los siglos. Una de ellas son los pies. A continuación, cuáles existen y cómo se clasifican según distintas variables médicas y anatómicas.

1. Pie plano

La bóveda plantar tiene poca altura o incluso ninguna. Esto hace que, en posición erguida, la persona con pies planos tenga toda la superficie de la planta del pie en contacto con el suelo.

2. Pie cavo

Es lo contrario a lo anterior. La bóveda plantar tiene una gran altura, por lo que la persona erguida tendrá poca superficie de sus pies en contacto con el suelo.

3. Pie normal

La altura de dicha bóveda es promedio. No es ni demasiado alta ni demasiado baja. En general, también correlaciona con una mejor salud podológica.

Distintas formas de clasificar los pies

Aunque la bóveda plantar marca un parámetro muy útil a la hora de clasificar las distintas clases, no es la única forma de llevar a cabo dicha clasificación.

Otra forma se basa en medir el tamaño de los dedos y sus proporciones respecto al resto. Aunque esta teoría no cuenta con un gran aval científico, se suele decir que existen tres formas en cuanto a la posición y proporciones de los dedos.

1. Pie egipcio

Los dedos forman una línea diagonal, no sobresaliendo el segundo dedo por encima del gordo. Tienen el segundo dedo más corto que el primero.

Estadísticas dicen que es la morfología de pie más común, con más de un 50% de la población. De hecho, los fabricantes de calzado suelen usar esta referencia para confeccionar las hormas de las zapatillas.

2. Pie griego

Son los pies cuyo segundo dedo es más largo que el gordo. Se calcula que entre un 12 y un 16% de la población tiene este tipo. Pueden tener alguna dificultad podológica, ya que es frecuente que el calzado no se adapte.

Es aconsejable cuidar mucho cómo y dónde se selecciona el calzado, para evitar molestias y trastornos podológicos. Se suele dar la denominación de “pie griego” ya que algunas esculturas griegas muestran esta característica morfológica.

3. Pie romano (o cuadrado)

Se trata de aquellos en los que la longitud del dedo gordo y del segundo son iguales. No son muy frecuentes y tienden a ser pies más anchos de lo habitual. Esto hace que se precise un calzado especial con una anchura que les permita pisar cómodos y sin riesgo a lesionarse.

La longitud del metatarsiano

Otra forma de clasificar, algo más técnica, es fijándonos en la longitud del primer metatarsiano, es decir, del antepenúltimo hueso que une la estructura del pie a la punta del dedo gordo.

Según esta particularidad, que influye bastante en la probabilidad de desarrollar juanetes y otros trastornos según la forma que tengan nuestros pies, encontramos estas tres clases.

1. Index minus

En este caso, el primer metatarsiano es claramente más corto que el segundo. Como indican los podólogos, esta característica anatómica conlleva que el segundo metatarsiano soporta una mayor carga, por lo que es común que las personas sufran sobrecargas e incluso juanetes.

2. Index plus

El primer metatarsiano tiene una longitud mayor que el segundo. Pueden tener una mayor propensión a desarrollar ciertos trastornos podológicos, como la sesmoiditis (inflamación de los huesos del primer metatarsiano) y el hallux rigidus (dificultades en la movilidad.de la articulación del dedo gordo).

3. Index plus minus

El primer metatarsiano y el segundo tienen una longitud muy similar, o igual. La longitud de los metatarsianos tiene algunas implicaciones importantes, sobre todo a nivel médico, ya que poseer una u otra forma correlaciona con desarrollar, o no, ciertas patologías del pie.

Fuente: Psicología y mente

COMENTARIOS