Opinión

Gane quien gane, el problema es la deuda

Guillermo Laborda

Periodista. Máster en Economia, investigador UCEMA y Lic. en Adm. de Empresas

Los inversores miran los vencimientos del 2021 y temen una reestructuración

viernes 9 de agosto de 2019 - 1:51 pm

Columna publicada originalmente en La Política Online

Alea jacta est. Ya no hay margen de acción. En lo político y en lo financiero. Desde el lunes comenzarán las operaciones descontando ya en gran parte quién será el próximo presidente de los argentinos a partir del 10 de diciembre. En Jefatura de Gabinete recibieron en las últimas horas dos nuevas encuestas que les dieron mayor optimismo. Un problema es que esas encuestas tenían tres puntos de diferencia respecto al número mágico es decir, la diferencia en puntos porcentuales entre Alberto Fernández y Mauricio Macri. Hay diferencia entre las propias encuestas. Jaime Durán Barba es el más optimista. Y la otra cuestión es que ese mismo optimismo reina en el equipo de Alberto Fernández con una diferencia mayor a la que espera el mercado financiero.

El propio Jefe de Gabinete Marcos Peña señala a su equipo que la campaña empieza el lunes, cualquiera sea el resultado. Las once semanas que restan ahora hasta el 27 de octubre pueden ser efímeras, fugaces o mutar a la eternidad. En 2015 las PASO del 9 de agosto fueron el puntapié inicial a una suba espectacular en mercados. Habrá que ver ahora si se produce la segunda temporada de esa serie.

Cuando se observa los precios del mercado, especialmente los de los bonos argentinos, se llega a la conclusión de que está implícito un resultado que manegengala puja abierta hasta el 27 de octubre. Es decir que no hay nada definitivo aún. Por ello la importancia de las PASO que permiten anticipar en un 90 por ciento el resultado del 27 de octubre.

Por lo pronto Mauricio Macri estuvo y está trabajando como si siguiera cuatro años más. Mario Quintana está boceteando las reformas a adoptarse desde el 10 de diciembre. Desde el 10 de diciembre próximo también, en caso de ser reelecto Mauricio Macri, comenzará la campaña para sucederlo en 2023. Y todo ello comenzará a avizorarse más claramente desde el lunes.

En lo financiero es más complejo todo. Aún con el triunfo de Mauricio Macri hay dudas en el exterior por el alto nivel de la deuda pública. Es muy probable que de nuevo, siempre que haya un resultado favorable a mercados, vuelvan a haber ofertas en septiembre para un retorno del país al mercado internacional de crédito. Ya en las últimas semanas, YPF, Telecom y Pampa obtuvieron financiamiento externo. Un banquero extranjero aseguró a LPO que tiene tres ofertas en el “pipeline” para llevarle al gobierno en caso de resultado positivo. Pero difícilmente haya definiciones en ese sentido antes del 27 de octubre. Hay colchón de liquidez acumulado. La Ciudad de Buenos Aires de la mano del ministro Martín Mura, esta semana pudo emitir un bono dual por 6.000 millones al 50% a cuatro meses.

A nivel internacional hay 15 trillones de dólares colocados a tasas negativas en el mundo. En Alemania se coloca dinero y se recibe al vencimiento menos dinero que el invertido inicialmente. Parece una versión surrealista, o borgeana de lo financiero. Pero muestra la avidez que existe en el mundo financiero por rendimientos elevados. Pero de nuevo, el nivel de la deuda argentina ya es alto. El temor en el exterior es que alguien que invierta en deuda de la Argentina, al vencimiento le den menos dinero, no por tasas negativas sino por una nueva restructuración. En el índice de emergentes del JP Morgan la ponderación de Argentina pasó del 3,2 por ciento a poco más del 2%. El dinero que fluye es poco. Y los que más asomarían son fondos altamente especulativos. Concretamente las miradas se centran en los vencimientos de deuda del 2021, es decir que desde el 10 de diciembre habrá que trabajar gane quien gane en ello. La situación es manejable pero hay que manejarla.

También tras las PASO se viene una nueva misión del FMI a mirar la marcha del plan acordado. Lo político marcará también la suerte del mismo. El lamento dentro del gobierno y hasta dentro del propio FMI pasa por lo siguiente: qué distinta hubiera sido la situación actual si de entrada se hubiera permitido al BCRA vender dólares libremente. Recuérdese que esa luz verde se dio recién el 29 de abril tras llamados a Donald Trump. Bien se podría haber ahorrado el gobierno la suba del dólar de marzo y abril qué demoró baja de inflación y saluda de recesión. La contracara es que al menos se logró desde el 29 de abril estabilizar al dólar. Sin esa luz verde del FMI, las elecciones del domingo serían un mero trámite para Alberto Fernández.

Imperdible en esta ocasión el informe del “oso”, el ejecutivo de banca privada que se escuda bajo ese seudónimo. Estos son los datos principales de su tradicional envío a clientes:

1) Vimos los titulares de muchos diarios y portales esta semana que eran alarmantes presagiando el apocalipsis de los mercados cuando la corrección apenas había amagado comenzar; la respuesta es que el mundo no está preparado para otra crisis como la del 2008; la movida de China con su moneda ha creado un efecto cascada en muchos países que seguramente es solo el comienzo en la continuación de algo que empezó como una guerra comercial y se ha transformado en una guerra de monedas donde la forma de defenderse es a través de la reducción de la tasa de interés que manejan los Bancos Centrales de cada país pero el gran problema es que en muchos de estos países sus bonos están con rendimientos negativos por lo tanto en breve tendrán que implementar otro tipo de artilugios;

2) vemos como los bonos se han transformado en acciones con una volatilidad que si le sacamos el nombre en los gráficos parecen acciones tecnológicas; el bono de 10 años de EEUU paso de 2,15% a 1,60%;

3) llegaron las PASO y la pregunta del millón es si el que gana el domingo estará arriba de 40 puntos y con cuantos de diferencia y en base a eso se abre la gran posibilidad de la definición en primera vuelta; vemos que tanto el dólar y las acciones se mantienen equilibradas mientras que el riesgo país sigue cerca de los 900 puntos quizás porque es un mercado que es mucho más difícil de controlar por los volúmenes y jugadores que hay; compraría hoy viernes unos contratos en el Rofex a Octubre por dos motivos; uno por si el resultado no es favorable al gobierno y el segundo porque de acá a octubre seguramente tendremos otro cimbronazo chino; para los optimistas unas opciones de Galicia”.

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