Psicología

Qué pueden decir los dibujos de tus hijos

Cómo interpretarlos según el trazo, el contenido y otras cuestiones

sábado 10 de agosto de 2019 - 7:16 am

A través de los dibujos, los niños expresan sus emociones, sentimientos, estados de ánimos y deseos. Son, según los psicólogos infantiles, el mejor vehículo para acercarse a ellos y conocer la forma en la que perciben y representan el mundo.

Además, muchas veces, pueden llegar a reflejar el progreso en aspectos como la motricidad fina, el desarrollo cognitivo, social y emocional a través de la forma en la que realizan sus trazos sobre el papel, la mayor o menor presencia de figuras, detalles y elementos, la utilización de muchos o pocos colores y las temáticas o referencias a las que hacen alusión.

El trazo

En general ocurre que, a mayor edad, adquieren mayor seguridad en el trazo, es decir, la presión ejercida sobre la hoja y la precisión de las formas dibujadas deja ver líneas continuas y rectas.

Se debe prestar atención a la manera en la que realiza el trazo. Si es demasiado débil, suave o intermitente, podría ser indicador de que puede estar presentando un tono muscular bajo o alguna dificultad motora que le impide ejercer fuerza al dibujar o le genera cansancio.

Si pasa repentinamente de utilizar trazos con mayor presión a otros más suaves, podría ser indicativo de algún cambio en su estado emocional como tristeza, inhibición o desesperanza; en cambio, si empieza a ejercer presión excesiva, raya fuerte, hace tachones o rasga la hoja con el lápiz, podría indicar algún grado de ansiedad, rabia o estrés.

El contenido

La temática depende en gran medida de las características del entorno. Es común que reflejen aspectos cotidianos como las relaciones familiares, sus personajes favoritos de televisión, de cuentos que aprenden, o simplemente lo que su imaginación en ese momento les inspire.

De acuerdo con los expertos, el contenido tiene mucho que ver con la manera en la que perciben una situación particular y la relación que genera con esta. Dice mucho si, por ejemplo, dibuja de manera fluida y bonita o si degenera, mancha o desfigura a la persona, animal u objeto que está representando.

Según los psicólogos, se debe prestar atención cuando niños no viven en zonas de conflicto armado y tienen preferencias por los contenidos bélicos, dibujan armas, sangre y escenas violentas, que pueden estar relacionados con acercamientos a programas de televisión, películas o videojuegos no aptos para su edad.

En otros casos, ante la ocurrencia de alguna situación traumática o desagradable, pueden tender a ser repetitivos al dibujar aspectos relacionados con eso en particular, haciendo énfasis en aquello que más impacto les generó como podría ser la separación de sus padres, un accidente, la muerte de la mascota o una pesadilla.

No es normal que a cierta edad dibujen formas humanas haciendo énfasis en sus partes genitales o situaciones de cama, lo cual por lo general, se asocia a situaciones de abuso o violencia sexual.

Uso del espacio

Algunos psicólogos infantiles señalan que la forma en la que ocupa el espacio de la hoja habla mucho sobre la manera en la que actúa ante el mundo. Si dibuja en toda la hoja es más extrovertido, dinámico, explorador y participativo, mientras que si solo ocupa una pequeña parte podría tratarse de un pequeño más tímido, inseguro, prudente e inhibido. Por lo general, los dibujos grandes expresan emoción y los pequeños, desgano, falta de energía o tristeza.

Otros expertos señalan que la ocupación de la hoja depende de la edad: los más pequeños la utilizan indiscriminadamente mientras que los mayores ya tienen una conducta social establecida que les indica que se dibuja con cierta lógica, es decir, el cielo arriba, el suelo abajo y los objetos y personas sobre este y no flotando.

La proporción y el detalle

El grado de detalle y el uso adecuado de las proporciones de las figuras que dibujan depende en gran parte de la evolución cognitiva: los más pequeños (entre los 2 y los 3 años) dibujan garabatos mientras que los más grandecitos (a partir de los 5 años) son capaces de crear figuras perfectamente identificables con varios elementos como rostros completos, cuerpo, extremidades y rasgos diferenciales.

La proporción y el detalle de los dibujos, sugiere la forma en la que el niño significa a las personas que se encuentran a su alrededor. En algunos casos, se ha encontrado que cuando dibujan personas con brazos o manos muy grandes o con enormes dedos como garras, esto puede estar asociado a situaciones de maltrato.

También puede ocurrir que dibuje una persona con mayor énfasis o con características particulares que quiera resaltar o que, simplemente, prefiera omitir a alguien en particular, cuando está representando, por ejemplo, a su familia. Por ello, prestar atención a si hay algo que resalte más que el resto, para poder indagar sobre las razones que tiene para expresarlo de esa forma.

Fuente: ABC del bebé

COMENTARIOS