Fitness

Cuidados a tener con los deportes de invierno

Cuáles son los principales riesgos y cómo evitarlos

jueves 8 de agosto de 2019 - 7:40 am

El cuerpo en movimiento, el frío, el hielo y la altura nos obligan a estar más preparados y evitar complicaciones de salud.

Hipotermia

Qué es: es la disminución de la temperatura central corporal a menos de 35º C por exposición al frío (vestimenta inadecuada, esfuerzos físicos hasta el agotamiento, mala hidratación o alimentación, entre otros).

Cómo se la reconoce: piel pálida y fría, escalofríos, confusión mental, somnolencia, pérdida de coordinación y debilidad en casos leves.

Qué hacer: alertar a los servicios de emergencias, evitar la pérdida adicional de calor (cubrir al afectado con más abrigo), aislar a la víctima del suelo y protegerla del viento, llevarla a una carpa o refugio si es posible; retirar ropas húmedas y cubrir con ropas o mantas secas; colocar una manta térmica si es que hay y cubrir también la cabeza; iniciar recalentamiento, si se encuentra consciente, con líquidos calientes para tomar.

Para prevenirla: vestir ropas abrigadas y adecuadas para la actividad de alta montaña. Si hay viento se aconseja vestimenta exterior de tipo rompevientos e impermeable y vestimenta interior transpirable que absorba poca humedad y se seque rápidamente. Llevar suficiente cantidad de ropa abrigada de repuesto para cubrir el cuerpo incluyendo las manos (guantes) y la cabeza (gorros/pasamontañas). Llevar suficiente líquido (caliente también) y alimentos. Mantenerse hidratado y bien alimentado. Moverse: la actividad física proporciona calor al organismo.

Lesiones por congelamiento

Qué son: la exposición prolongada al viento y al frío puede generar lesiones por congelamiento frecuentemente en los dedos (manos y pies), nariz, orejas, mejillas y mentón. En principio la piel se encuentra fría y enrojecida (lesión traumática superficial por frío); luego se entumece, duele y aparece una sensación de hormigueo (congelamiento superficial). Si no se actúa con rapidez, al pasar las horas pueden formarse ampollas, aumentar los síntomas y llegar a un congelamiento profundo o grave.

Qué hacer: alertar al Sistema de Emergencias si sospecha congelamiento; iniciar recalentamiento general mediante administración de líquidos calientes y soporte energético; se puede iniciar, además, recalentamiento local mediante inmersión en una bañera con agua tibia.

Para prevenirlas: usar cremas solares con protección muy alta en rostro y en orejas, colocarse barras protectoras para labios, llevar ropas abrigadas e impermeables, guantes y gorros, cubrir las orejas, limitar tiempo de exposición al frío, elegir medias que absorban la humedad y sean aislantes, protegerse de los vientos fuertes, evitar el calzado excesivamente apretado, no beber alcohol, alimentarse en forma equilibrada y tomar agua, mantenerse en actividad sin fatigarse.

La deshidratación y el efecto de los rayos ultravioletas hace que la piel de la cara quede principalmente expuesta y pueda sufrir quemaduras.

Golpes y fracturas

Qué son: Las actividades de montaña más frecuentes como el esquí y el snowboard también pueden provocar lesiones si se realizan en forma incorrecta o con mala técnica. Las más comunes ocurren en las extremidades inferiores y particularmente en las rodillas ya que es la articulación que más trabaja y la que mayor presión y peso soporta. Además, las lesiones en tobillo y pie (fracturas o esguinces), suceden frecuentemente al realizar snowboard; en cambio las fracturas de tibia son más comunes en el esquí. Las lesiones en brazos, hombros, muñecas y manos son frecuentes en quienes realizan snowboard por caídas fuertes.

Cómo prevenirlas: estar en buen estado físico para la práctica, alimentarse bien para tener energía suficiente, asesorarse con instructor o por personal idóneo antes de iniciar y realizar el deporte; realizar precalentamiento antes de comenzar la actividad deportiva; utilizar elementos del deporte adecuados para el individuo en particular y asegurarse que estén bien regulados y fijados; aumentar en forma paulatina la intensidad de las prácticas; descansar o concluir la actividad cuando hay cansancio o fatiga.

Ceguera de nieve

Qué es: es un tipo de fotoqueratitis producida por la exposición a los rayos ultravioleta reflejados en la nieve o en el hielo; también se produce por exposición al frío intenso y por resequedad. Sus síntomas son: visión borrosa, inflamación, dolor y ojos llorosos.

Para prevenirla: utilizar anteojos de protección contra el viento y que posean bloqueo para el paso de rayos ultravioletas.

Fuente: Conbienestar

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