Brasil

Al menos 52 muertos tras un motín en una cárcel de Brasil

La tragedia ocurrió en la localidad de Altamira, en el estado de Pará, al norte de Brasil. El enfrentamiento comenzó por una trifulca entre dos bandas rivales dentro del recinto; 16 personas fueron decapitadas

lunes 29 de julio de 2019 - 1:28 pm

Al menos 52 reclusos fueron asesinados este lunes en un motín carcelario en la localidad de Altamira, en el estado de Pará, al norte de Brasil, informaron las autoridades locales, precisando que 16 de los muertos fueron decapitados.

“Fue un enfrentamiento entre bandas rivales. Dos guardias fueron tomados como rehenes, pero ya fueron liberados”, dijo un portavoz de la Superintendencia de Prisiones de Pará.

Dieciséis de los muertos en las cinco horas que duró el suceso fueron decapitados y el resto murió asfixiado, informa G1, un medio digital del grupo Globo. Las autoridades han detallado que dos funcionarios de prisiones fueron hechos rehenes, pero ya han sido liberados tras las negociaciones de las autoridades.

Esta es la segunda masacre más grave de este año en las cárceles de Brasil, son escenario frecuente de disturbios y muertos. Hace solo dos meses, 57 reclusos murieron en un complejo penitenciario, en Manaos, la capital del Amazonas, donde hace dos años otra revuelta en un presidio acabó con la muerte de 56 personas.

La mayoría de las cárceles de Brasil son de gestión estatal. Están hipermasificadas y las condiciones de vida son a menudo lamentables. Habitualmente los miembros de distintas facciones criminales (como el Comando Vermelho de Río de Janeiro, el PCC (Primer Comando Capial) de São Paolo, la Familia do Norte, etcétera) están separados en distintas galerías para evitar enfrentamientos.

En los últimos años, el norte de Brasil se ha convertido en uno de los principales escenarios de enfrentamiento entre facciones rivales. Como resultado de estos enfrentamientos por el dominio por las rutas del narcotráfico y el reclutamiento de nuevos miembros en las cárceles se suelen producir enfrentamientos entre rejas, que en ocasiones cuentan con la implicación de grupos más pequeños con implantación local como el Comando de Clase A.

La prisión donde ha ocurrido el motín tenía una ocupación muy por encima de su capacidad. Aunque estaba preparada para 208 presos, había 372 personas recluidas, según las autoridades.

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