Sexualidad

Mitos respecto al sexo durante el embarazo

Qué hay de cierto, qué no y cuáles son sus beneficios

domingo 28 de julio de 2019 - 7:13 am

El sexo durante el embarazo está rodeado de mitos que en muchas ocasiones llevan a hacer (y a no hacer) determinadas cosas. Qué hay de cierto y qué no sobre estas frases.

Le vamos a hacer daño al bebé

No, el sexo no está en absoluto contraindicado en el embarazo, y no, no hay posibilidades de hacerle daño al bebé.

¿Cuándo no mantener relaciones?Cuando estemos ante un embarazo de riesgo, si ha habido abortos espontáneos previos, si presentados pérdida de líquido o sangrados sobre los que no se tiene claro el motivo.

Salvo estas situaciones y evidentemente siempre y cuando nuestro médico no nos indique lo contrario, no hay que preocuparse. Durante el coito el pene nunca llega a tocar al bebé, le separan el cuello del útero, el tapón mucoso, la bolsa, y el líquido.

Las embarazadas no tienen apetito sexual

En contra de lo que muchos creen el deseo sexual no necesariamente desciende durante el embarazo. Si bien es cierto que determinadas hormonas pueden hacer que descienda, depende mucho de cada mujer.

De hecho hay mujeres que experimentan un subidón notable de su libido:

- Determinadas hormonas pueden hacer que estemos más rumbosas.

- El aumento del volumen de sangre hace que los genitales femeninos estén más irrigados, como más hinchados, y por tanto más sensibles.

- El aumento del flujo vaginal hace que muchas mujeres encuentren especialmente satisfactorio el sexo en esta etapa.

No es recomendable el sexo anal durante el embarazo

Ssalvo complicaciones e indicación médica concreta, no conlleva mayor problema. Eso sí, con algunas salvedades y cuidados.

- Debemos evitarlo, o practicarlo con cuidado, en caso de presentar hemorroides, frecuente en el embarazo.

- Debemos evitar pasar de la penetración anal a la vaginal, ya que esto podría causar infecciones. Cambiar de preservativo, un baño… son algunas de las cosas que podemos hacer en estos casos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El embarazo nos protege de enfermedades de transmisión sexual.

No nos libra ni nos hace inmunes a las enfermedades de transmisión sexual. El contagio puede afectarnos a nosotras y al bebé (durante el embarazo o en el parto): el tapón mucoso evita el acceso de determinados patógenos al bebé, pero eso no significa que estemos protegidas ante ETS.

De manera que si vamos a tener relaciones sexuales con otras personas, o si nuestra pareja las ha tenido tras el embarazo, el uso del preservativo es absolutamente imprescindible.

El sexo puede desencadenar el parto, un aborto o un parto prematuro

En las primeras etapas del embarazo no conlleva riesgo de pérdida. Los abortos espontáneos tempranos suelen estar relacionados con complicaciones o alteraciones cromosómicas.

En cuanto a la inducción del parto, tradicionalmente se ha relacionado el sexo en las etapas finales con ello, sin embargo también hay estudios que indican lo contrario.

Lo que sabemos es que el esperma contiene prostaglandina, habitualmente usada para inducir el parto. Así que podríamos decir que es el esperma, y quizá no el sexo en sí, lo que podría favorecer la inducción del parto.

Al tener un orgasmo se producen contracciones en las paredes del útero, y se queda una sensación como “de rigidez” en la zona durante un breve espacio de tiempo. Pero estas contracciones son diferentes a las del parto, así que no debemos confundirlas.

Beneficios del sexo durante el embarazo

- Refuerza el rol de mujer sexuada, no solo de futura madre, además favorece que sigamos activando roles de pareja, aumenta la autoestima, hace que asimilemos los cambios corporales de manera más positiva, y favorece con ello la transición a la sexualidad tras el parto.

- Puede aliviar el dolor y las molestias.

- Implica cierto ejercicio físico, durante el cual se liberan endorfinas, la hormona de la felicidad.

- Durante el coito se mejora la circulación y ello favorece una mejor oxigenación del bebé.

Fuente: Bebés y más

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