Fitness

Deportes extremos de invierno: cómo evitar las lesiones

Qué debés tener en cuenta a la hora de practicar esquí y otras actividades

sábado 27 de julio de 2019 - 7:34 am

A la hora de realizar deportes extremos en invierno, es primordial tener una preparación física adecuada, con una buena condición aeróbica, una musculatura tonificada, fuerte, con articulaciones estables con buena amplitud de movimientos y, sobre todo, muy buena elongación.

Se aconseja que la preparación física se haga como una rutina constante durante el año, ya que el entrenamiento intensivo únicamente durante un período antes de comenzar la práctica de esquí puede provocar lesiones.

El pulgar del esquiador se produce al caer sobre la mano con el puño, agarrando el bastón, de manera que la correa o el puño realizan una desviación forzada del pulgar. En el snowboard, por su parte, el mayor número de lesiones se produce en la muñeca (fractura de muñeca, escafoides, falanges, otros) por extensión o flexión al caer. Lesiones más serias sobre hombros y codos ocurren cuando la actividad se desarrolla a mayor velocidad o cuando la pista se encuentra en forma de hielo.

La calidad y el estado de los equipos propios o de alquiler juegan otro rol preponderante. Las fijaciones deben estar ajustadas según status del esquiador. El talón no debe tener movimiento dentro de la bota. Antes de esquiar, hay que beber líquidos para evitar calambres o deshidratación. Y, en lo posible, consumir algún alimento calórico (dulce, barrita) para no perder la energía.

Con ropa adecuada es posible evitar enfriamientos. Además, hay que llevar anteojos de sol con protección UV para sortear posibles lesiones de córnea y protección solar para cuidar la piel ante eventuales quemaduras de manos, cara y labios. Siempre se debe esquiar con casco para evitar lesiones de cráneo y de columna cervical. Antes de calzarse los esquíes, hay que realizar ejercicios de tonificación y elongación de articulaciones.

En caso de tratarse de un principiante, se aconseja tomar clases con un instructor autorizado antes de comenzar. Esquiar en pendientes y pistas acordes al nivel de cada uno y prestar atención a los demás esquiadores para evitar accidentes. Descansar bien durante la noche. Muchas lesiones también pueden deberse al cansancio, un exceso de actividad física o hidratación insuficiente.

Hay una antigua regla de los treses de la Sociedad Internacional de Traumatología del Esquí y Medicina de los Deportes de Invierno (Sitemsh) para el esquiador ocasional sin buen estado físico: “No esquiar más de tres horas, más de tres días seguidos o después de las 3 PM”.

Fuente: Dr. Carlos Lupotti / Conbienestar

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