Estados Unidos

The New York Times polemizó sobre la llegada de Estados Unidos a la Luna

Una columna publicada hoy en el prestigioso diario norteamericano cuestionó la postura "sexista y racista" de los Estados Unidos en cuanto a la carrera espacial y destaca que los soviéticos ganaron la carrera por la "equidad"

viernes 19 de julio de 2019 - 12:00 pm

“La Unión Soviética mandó mujeres y gente de color al espacio muchos antes que los Estados Unidos”.

De ese modo comienza la polémica columna publicada hoy en el diario estadounidense The New York Times, cuando se celebra el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna. En ella, la escritora Sophie Pinkhman revela que en durante la batalla espacial que se desató durante la Guerra Fría, la Unión Soviética llevó “hombres de color, asiáticos, mujeres y afroamericanos” mucho antes que los Estados Unidos.

Si bien la columna no pone en duda la llegada del hombre a la Luna el 16 de julio de 1969, si cuestiona que durante aquellos años después de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos eran sexistas y racistas y que la “carrera espacial fue una excelente oportunidad para la Unión Soviética de demostrar su compromiso con la igualdad“.

Así, Pinkham comienza a enumerar que previo al alunizaje, la actual Rusia llevó en 1961 al primer hombre en el espacio, “los soviéticos llevaron a la primera mujer, al primer asiático y al primer negro en órbita muchos años antes que lo hicieran los americanos”.

Todo comenzó cuando el director de formación de cosmonautas de la URSS dijo: “No podemos permitir que la primera mujer en el espacio sea estadounidense. Esto sería un insulto a los sentimientos patrióticos de las mujeres soviéticas”. Entonces, el por entonces premier Nikita Khrushchev asintió y en junio de 1963, Valentina Tereshkova, trabajadora de una fábrica de 26 años, se convirtió en la primera mujer en el espacio. Para las soviéticas, esto demostró que ellas podían lograr cualquier cosa, cuenta Pinkham. Recién en 1983, Estados Unidos pondría su primera mujer en órbita.

Pero no fueron sólo mujeres. La URSS mandó al vietnamita Phạm Tuân al espacio en 1980; cinco años después en 1985 lo haría Estados Unidos. De la misma manera, Rusia mandó un afrodescendiente mucho tiempo antes que los americanos. Dos meses después del viaje de Tuân, el cubano Arnaldo Tamayo fue al espacio mientras que Estados Unidos lo haría tres años más tarde.

El mensaje que en ese momento quisieron enviar a raíz de esta “diversidad” desde la Unión Soviética era que “bajo el socialismo, una persona con los orígenes más humildes podría llegar hasta el final”.

Columna original del The New York Times

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