Salud

Cuáles son las nuevas alergias

En nuestro estilo de vida, todo lo que respiramos, comemos o tocamos se han generado nuevos alérgenos patógenos

domingo 21 de julio de 2019 - 7:44 am

Ya no solo es posible tener alergia al polen, al polvo, al pelo de la mascota o a ciertos alimentos. El abanico se ha extendido, y mucho. Nuestro estilo de vida, todo lo que respiramos, comemos o tocamos se ha transformado en las últimas décadas y ha generado nuevos alérgenos patógenos en lugares insospechados.

Las alergias provocadas por alérgenos (la sustancia que provoca la alergia) que respiramos (ácaros, sustancias químicas, hongos…), traen como consecuencia picor, obstrucción y goteo nasal, estornudos consecutivos, rinitis, dificultades respiratorias, asma, migrañas, etc.

Mientras que las que provienen de los alimentos que ingerimos causan problemas intestinales, hinchazón abdominal, dolores de cabeza, picores locales, ronchas y urticarias epidérmicas, como ocurre con las denominadas alergias de contacto (provocadas por tejidos, metales y productos cosméticos y de higiene).

Estas son algunas de las nuevas alergias que pueden afectarnos:

Antifúngicos

Una sustancia empleada en la fabricación del calzado provoca en algunas personas una dermatitis tóxica. Hablamos del dimetilfumarato, un antifúngico y antibacteriano que también se utiliza en las famosas bolsitas antihumedad que se incluían en las cajas de zapatos. En Europa se prohibió en 2009, pero los expertos temen que se siga empleando de manera ilícita.

La mayor parte de este compuesto llega a los zapatos por las bolsitas antihumedad. Esta sustancia es muy volátil y, en condiciones de calor extremo, puede impregnar el calzado durante su transporte.

Níquel

La moda de los piercings ha desatado un gran número de alergias de contacto a este metal. Se halla también en objetos como cubiertos, monedas, cremalleras, teléfonos móviles, llaves y tizas. La solución pasa por no ponerse ningún accesorio que no sea de un metal noble: platino, oro o plata. En cuanto al resto de objetos, algunos, como los celulares, incluyen la información de los materiales en sus especificaciones. Otros, como las llaves, las cremalleras o las tizas, dependerán del fabricante. Lo recomendable es preguntar y, si se desconoce la información, no comprar.

Látex

Presente en los guantes quirúrgicos y profesionales, mamaderas, juguetes, globos, chupetes, zapatos y en infinidad de productos de uso cotidiano. Se ha incrementado esta alergia debido a un mejor conocimiento y diagnóstico de la misma, a la utilización masiva de utensilios de látex y a un descenso en la calidad de los productos sanitarios para bajar el precio y aumentar la rapidez de producción.

Ante el menor síntoma de hinchazón, picor o ronchas, acudir al dermatólogo y sustituir el material por otros como el neopreno o el vinilo. Para saber de qué está elaborado un objeto, buscá la información en la etiqueta o en el envase.

Hongos y esporas

Ocultos en sistemas de aire acondicionado y calefacciones, adheridos al polvo o a las hojas caídas de los árboles, son más prolíficos que los pólenes y pueden desarrollar enfermedades mucho más graves que una rinitis. El mayor riesgo lo tienen los asmáticos. La solución pasa por controlar los síntomas con antihistamínicos y la vacuna adecuada.

A los afectados por esta patología se les recomienda mantener seco el cuarto de baño, no usar esponjas, dar preferencia a las fibras sintéticas sobre el algodón y limpiar con frecuencia los filtros del aire acondicionado.

Tintes capilares

La culpa es de la parafenilendiamina, una sustancia muy utilizada en tintes y tatuajes temporales. Los síntomas van desde erupciones en el cuero cabelludo hasta hinchazón facial. La solución es emplear pigmentos bio e hipoalergénicos. Los alérgicos tienen que fijarse en la etiqueta y no comprar los que tienen entre sus compuestos la parafenilendiamina (bajo las siglas PPDA) o sus derivados (m-aminofenol o el tolueno-2,5-diamino sulfato).

Fuente: Eroski consumer

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