Acuerdo con el FMI

El FMI advierte sobre un “riesgo elevado” en la economía argentina por las elecciones

Al Fondo le preocupa el escenario argentino en las elecciones de octubre, aunque también destacó que se alcanzaron los objetivos fiscales y que la inflación entró en una “trayectoria descendente”

lunes 15 de julio de 2019 - 8:06 pm

Tras aprobar un nuevo desembolso de USD 5.400 millones, el FMI comunicó en su habitual staff report sus dudas sobre la eficiencia del programa si el próximo Gobierno no se atiene a él y cambia el rumbo político del país.

Los riesgos del programa son elevados y lo más desafiante es la incertidumbre por el período electoral que se avecina. Así quedó claro durante la turbulencia de abril“, destaca en uno de sus primeros párrafos el reporte. “Una disminución de la confianza de los inversores -agrega- podría trasladarse rápidamente a un aumento de la tasa de interés de los bonos y dificultades para hacer frente a las necesidades de financiamiento. También podría generar cambios en los portafolios de los inversores, alejándolos de activos en pesos y eso presionaría sobre el tipo de cambio”.

El reporte divulgado en Washington resalta la baja del riesgo país y la estabilidad cambiaria de los últimos meses. También indica que la “contracción de la economía se desaceleró” en el primer trimestre, y resalta algunos de los puntos del programa con la Argentina y los pronósticos sobre el desempeño de la economía:

– Se autorizó al Banco Central a tener una mayor participación en el mercado de futuros: la entidad que preside Guido Sandleris podría vender hasta USD 3.600 millones en contratos de dólar, incremetándolo desde los USD 1.000 millones previos. Esto le da al Central un mayor margen de maniobra para dominar turbulencias cambiarias.

– Las perspectivas sobre la economía fueron revisadas a la baja: el Fondo corrigió la estimación de caída de la actividad desde -1,2 a -1,3%, pero para el año que viene ve un repunte muy modesto. Luego de haber pronosticado un repunte de 2,2% ahora corrigió a la baja a sólo 1,1%. Esto se debe fundamentalmente a que el Fondo espera que la inflación baje gradualmente el año próximo (a un 30,5%), en contrastre con el Gobierno que espera que lo haga más rápido (a 27%). Esto provocaría una mejora más lenta del salario real y obligaría a mantener tasas de interés más altas por un tiempo mayor al previsto originalmente.

–  El Gobierno utilizará en toda su magnitud la “cláusula social”, lo que implicaría que el año terminaría con un déficit fiscal primario de 0,3%, versus el “equilibrio fiscal” anunciado originalmente. Parte de es mayor gasto social ya se volcó al aumento de la AUH.

La meta de superávit fiscal primario se incrementará hasta los $ 70.000 millones para el cierre del tercer trimestre, a pedido del propio ministerio de Hacienda. Sin embargo, se trata esencialmente de responder al aumento del gasto previsto para el último trimestre, con lo cual se cumpliría con la meta de -0,3% de resultado primario este año.

– En cuanto a la salida de capitales, el FMI reconoce que se mantiene alta, aunque al mismo tiempo destaca que en los cinco primeros meses del año fue 30% inferior al mismo período del año pasado.

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