Salud

Tenosinovitis de Quervain: una de las consecuencias del sobreuso del celular

Cuando la tecnología afecta de forma negativa a tu cuerpo

sábado 13 de julio de 2019 - 7:21 am

La utilización inadecuada y prolongada de celulares y otros dispositivos causa cada vez más dolencias. Esto puede causar diferentes patologías en manos y muñecas como rizartrosis, síndrome de túnel carpiano y tenosinovitis de Quervain, entre otras. También puede generar el síndrome de textneck, que se desarrolla en el cuello.

La tenosinovitis de Quervain es una patología que se puede generar, entre otros factores, por el sobre uso del celular y pasar largos períodos de tiempo con la mano y muñeca en una mala posición. Se caracteriza por un dolor gradual en la región radial de la muñeca, donde se produce una inflamación en el primer compartimiento extensor, comprendido por el abductor largo y extensor corto del pulgar.

El diagnóstico principal es clínico. Se realiza la maniobra de Finkelstein y se complementa con estudios por imágenes (radiografías, ecografías). Para el tratamiento se inmoviliza la muñeca y el pulgar por unas semanas para favorecer la desinflamación del primer compartimiento extensor, que genera el dolor.

Una vez pasado el período de inmovilización, se pretende recuperar la movilidad del pulgar y su fortalecimiento. A su vez, se deberá educar al paciente en las actividades que generan la inflamación, los movimientos que la desencadenan y también se deberá realizar un plan preventivo para que no vuelva a ocurrir.

Consejos para evitarla:

Descansar cada 30 minutos luego del uso consecutivo del celular. Armar un plan de elongación integral de todo el miembro superior y cuello, ya que esto ayuda a prevenir otras patologías.

Es importante acceder a adaptaciones comerciales como sujetadores, dedales, etc. para favorecer la redistribución del peso e incluso a no sostenerlo con la mano. En caso del uso de computadoras y tablet, se pueden adoptar posiciones ergonómicas, colocar las pantallas a la altura de la vista, apoyar los antebrazos y muñecas y usar almohadillas debajo de ellas.

Fuente: Lic. Margarita Samartino / Conbienestar

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