Salud

Cómo cuidar tu piel antes, durante y después de afeitarte

Cómo evitar irritaciones y lastimaduras en tu cutis

jueves 11 de julio de 2019 - 7:32 am

Una serie de acciones a tener en cuenta antes, durante y después del afeitado pueden ayudar a prevenir la irritación o a calmarla una vez que ha aparecido.

Antes del afeitado

Una de las partes más importantes es escoger una buena cuchilla que asegure una pasada limpia. Elegí una máquina nueva con las cuchillas bien afiladas y nunca reutilices más de tres veces las desechables. Rociá la parte del cuerpo que te vayas a depilar con un poco de agua caliente para que los poros de la piel se abran y el vello se corte más fácilmente, sin tirones.

Otro aspecto radica en la lubricación. Usá crema de afeitar para que la cuchilla se deslice de forma sencilla, lo que evitará que aparezca la irritación que provoca la fricción de cualquier objeto por la piel seca. En su defecto, podés usar jabón o crema hidratante, pero nunca será suficiente con las bandas de gel que las cuchillas desechables suelen incluir, a no ser que quieras ver un sarpullido notable tras la depilación.

Durante el afeitado

Si bien mucha gente considera que lo mejor para depilarse con cuchilla es hacerlo a contrapelo, lo cierto es que tu piel agradecerá que te afeites en el mismo sentido en el que crece el pelo. Aunque la primera opción es más rápida, también es mucho más agresiva y la dejará sensible. Tampoco debés dar muchas pasadas por la misma zona que estás depilando. La cuchilla cuanto más nueva sea, más afiladas estarán sus hojas y menos pasadas harán falta para eliminar el vello. Evitá ejercer demasiada presión ya que si te pasás apretando podés provocarte un corte o rozadura.

Después

Lo ideal es que limpies los restos de espuma o gel que queda con agua fría o templada, para calmar el ardor que suele provocar el rasurado y cerrar el poro de la piel. A la hora de secarte, no aprietes mucho la toalla sobre la zona afeitada y tampoco la arrastres, sino que debées dar pequeños toques para eliminar el exceso de agua. Por último, hidratá bien tu piel con una buena crema o loción que le permita recuperarse y evitar la irritación. En los días posteriores, y dependiendo de la zona que se ha depilado, también se recomienda exfoliar la dermis con una esponja o gel especial, lo que ayudará a prevenir la aparición de pelos enquistados.

Fuente: Bekia

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