Salud

Consejos para dormir bien los días de frío

Qué temperatura conviene, cómo vestirte, y otros factores a tener en cuenta

jueves 11 de julio de 2019 - 7:32 am

Cuando hace frío nos apresuramos por poner más y más mantas en la cama, abrigarnos mucho  encender la calefacción. Sin embargo, esto no es del todo bueno.

Dormir con más de 15 °C de temperatura ambiente no es recomendable para nuestra salud. La sensación térmica en la habitación debe estar templada si queremos mantenernos en buena forma física y descansar como corresponde.

El organismo puede así activar sus mecanismos de termorregulación. Es decir, que si nos abrigamos demasiado para dormir el cuerpo se convierte en "perezoso". Además, no podemos movernos libremente y experimentamos un sueño menos reparador.

Si la temperatura ambiente se mantiene entre los 15 y los 19 °C, al organismo le es más fácil despertarse por las mañanas y mantenerse activo todo el día. Por el contrario, si hace mucho calor en la habitación, nos volvemos más soñolientos y aletargados.

Las temperaturas superiores a 21 °C impiden al cuerpo liberar la hormona melatonina (que desciende el calor corporal) y equilibrar el cortisol que se relaciona con la ansiedad, el apetito y la depresión.

Cuando hace calor empezamos a transpirar, a tener sed y no soportamos el contacto con las sábanas. En invierno tiritar por las bajas temperaturas o sentir los pies fríos tampoco es una buena idea.

Cuando las temperaturas son superiores a los 26 °C, ya sea porque es verano o porque hemos encendido la calefacción, el cuerpo transpira para refrigerarse. Los vasos sanguíneos se dilatan, aumenta la circulación y quizás tengamos dificultad para conciliar el sueño. Esto se debe a que el cerebro está "ocupado" en ayudarnos a reducir el calor.

Por el contrario, si hay menos de 12 °C en la habitación o no tenemos suficientes mantas y abrigo, la mente también estará en alerta, pero para aumentar la temperatura corporal. Es probable que experimentemos temblores y los poros se abran.

Los vasos sanguíneos se contraen y la sangre circula poco por las manos y los pies (ya que el poco calor se concentra en el área de los órganos vitales).

Consejos para dormir bien en invierno

Hacer ejercicios ligeros

Antes de ir a la cama (incluso minutos antes) podés hacer algunos movimientos suaves para aumentar la temperatura corporal. Por ejemplo:

- De pie, con las piernas separadas levemente, levantá los brazos.

- Juntá las palmas de las manos encima de la cabeza mientras inhalás.

- Bajá los brazos al exhalar. Repetí varias veces.

Beber una infusión

Una de las cosas buenas que tiene el invierno es la posibilidad de disfrutar de un té en la cama. Una bebida caliente a la hora de dormir aumenta la temperatura corporal y evita llevar tanta ropa. No olvides que aquellas infusiones que tengan cafeína pueden provocar insomnio.

Tomar un baño caliente

Una hora antes de dormir tomá una ducha o un baño de inmersión caliente para que el cuerpo se relaje y mantengas alta la temperatura. Si agregás sales o flores secas los efectos serán aún mejores.

Usar ropa "en capas"

Probablemente tengamos más frío apenas nos vamos a dormir y pasados algunos minutos empecemos a sentir el aumento de temperatura.

- Podés vestir de manera tal que te permita quitarte ciertas prendas sin perder la comodidad.

- No se recomiendan prendas ajustadas, con botones, cierres o cualquier objeto que pueda molestarte durante la noche.

- Mejor pijamas de dos piezas, unas buenas medias y nada más.

Ajustar la temperatura de la calefacción

No es bueno dormir cuando hace frío con la calefacción encendida toda la noche. Si podés, programá la hora de apagado del equipo o bien encendelo una hora antes de dormir y apagalo al momento de acostarte.

La temperatura óptima para descansar: 18 °C, aproximadamente.

Evitar las corrientes de aire

Si por debajo de la puerta o la ventana entra aire, la habitación puede enfriarse durante la noche. Colocá cualquier objeto que bloquee el paso del viento exterior.

De esta forma el ambiente mantendrá la temperatura y no pasarás frío.

Poner mantas en capas

Al igual que con la ropa, las mantas y frazadas deben colocarse "de menor a mayor". Así, apenas te acuestes estarás más abrigado y, con el paso de las horas, podés ir quitando algunas mantas sin perder el calor corporal.

Fuente: Mejor con salud

COMENTARIOS