Salud

Hiperosmia: cuando la intolerancia a los olores llega al extremo

De qué se trata este trastorno poco común

jueves 11 de julio de 2019 - 7:38 am

¿Tener un sentido más agudizado es una ventaja o una fuente de sufrimiento? En el caso del olfato, padecer lo que se conoce como hiperosmia puede ser una tortura.

La pérdida parcial o total del sentido del olfato (anosmia) es mucho más frecuente. Las patologías relacionadas con la agudización del olfato pueden ser muy diversas. Existen casos descritos en pacientes con epilepsia del lóbulo temporal, enfermedad de Addison, enfermedad de Lyme, eritromelalgia, factores hormonales y migrañas. Aunque no se conoce el mecanismo fisiopatológico que produce este trastorno, se ha asociado en algunos casos a una mutación en el gen SCN9A.

También se ha asociado a otras enfermedades. La sensibilidad química múltiple es una enfermedad en la que existe una intolerancia a la exposición a sustancias químicas ambientales en concentraciones pequeñas consideradas inocuas para la población general.

Respecto al tipo de olores que pueden resultar más molestos, existen algunos capaces de estimular en mayor medida el nervio trigémino (amoníaco, vinagre, formol, mostaza…), que producen sensaciones táctiles nasales que pueden ser descritas como desagradables, irritantes e incluso dolorosas.

En el caso de la sensibilidad química múltiple, los olores que más frecuentemente producen los síntomas son los incluidos en productos de limpieza del hogar, productos de cosmética e higiene personal, pinturas y disolventes.

No existe un tratamiento único, se debe estudiar cada caso independientemente y aplicar el más adecuado para cada paciente. Debe ser etiológico (dirigido a tratar la causa), sintomático en su defecto o de las consecuencias que produce la hiperosmia si no podemos actuar en los dos anteriores supuestos.

En algunos casos se ha utilizado con éxito la exposición corta y repetida varias veces al día a olores placenteros elegidos por el paciente.

Fuente: Cuidate Plus

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