Alimentación

Cinco quesos para añadirle a tus pizzas

Propiedades de cada uno de estos ingredientes infaltables en este plato

miércoles 10 de julio de 2019 - 7:08 am

No podríamos entender la pizza sin ingredientes como el tomate o el queso. Respecto a lo segundo, podemos usar cualquiera de los tipos existentes, aunque siempre es recomendable tener en cuenta su sabor, su textura, su combinación con otros ingredientes y sus valores nutricionales.

Queso parmesano

Su consistencia es dura y se suele utilizar rallado (más común en este plato) o en polvo (más indicado para pasta) o incluso en lascas. Combina bien con alimentos de sabor fuerte, para equilibrarlo.

Es recomendable para el desarrollo y mantenimiento muscular, su volumen de calorías está equilibrado, aunque debemos tener en cuenta que es rico en grasas y colesterol, por lo que no es bueno abusar de él si tenemos algún tipo de problema cardiovascular.

Es rico en sodio (839 mg), mineral con impacto negativo sobre la tensión arterial, por lo que tampoco conviene excedernos. Se trata de un alimento rico en proteínas (32,3 gramos) y en agua (30,5 gramos).

El calcio es el protagonista (1.275 mg) por el carácter lácteo de este alimento, por lo que tiene un importante papel sobre la salud ósea. También destaca el potasio (113 mg) y la vitamina A (368 ug), buena para la vista y el fósforo (782 mg), un aliado para la memoria.

Queso de cabra

De textura untuosa en su interior y corteza firme, ojo también se come, el queso de cabra tiene una mezcla de texturas que favorece el contraste en el paladar. Por su sabor fuerte y un poco ácido, es interesante contrastarlo con otros ingredientes más ligeros e incluso dulces.

Es rico en ácidos grasos caproico, caprílico y cáprico. También en vitamina A (438 ug), en calcio (190 mg) y en fósforo (796 mg).

La mejor forma de incorporarlo es partirlo en rodajas pequeñitas y dejar que se funda en el horno, o bien añadirlas como topping una vez haya terminado la preparación, si precisamente lo que buscamos es que mantenga intacta su textura.

Queso azul

Debemos cuidar con qué lo combinamos y cuánto usamos, ya que su sabor es tan intenso y característico que puede omitir el del resto de ingredientes. Acompaña bien a sabores cárnicos (jamon york, carne de vacuno…), pero también a otros ingredientes algo más 'originales' en las pizzas, como huevo o rúcula.

Contiene 350 calorías, 88 mg de colesterol y 17 mg de grasas saturadas. Se repite el esquema de los anteriores productos que hemos mencionado: calcio, vitamina A, fósforo y sodio son otros de sus nutrientes más presentes.

Queso mozzarella

Si buscamos uno más ligero y sano, es una de las mejores opciones. Se puede potenciar con algo más intenso, como salame, aceitunas o alguna salsa (miel y mostaza, barbacoa…).

Tiene menos cantidad de grasas, sodio y colesterol que los otros quesos mencionados. Tienen especial importancia el calcio (632 mg) y el fósforo (428 mg).

Queso cheddar

Procedente de la leche de vaca. Es común su uso, especialmente si se trata de un cheddar rojo, en la famosa pizza cuatro quesos, pues además añade un contraste interesante a la mezcla. Combina bien con casi cualquier ingrediente que queramos añadir.

Contiene 405 calorías, 26 gramos de proteína y, por contra, es el más rico en colesterol de los cinco tipos mencionados, con 110 mg. También está contraindicado en personas hipertensas, ya que brinda 700 mg de sodio. Es especialmente rico en vitamina A (344 mg), calcio (740 mg) y fósforo (470 mg).

Fuente: Alimente

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