Acoso Sexual

Una ex Gran Hermano se sumó a las denuncias de acoso contra Miguel Ángel Cherutti

La semana pasada, Melissa Brikman dijo que lo había denunciado por abuso y aseguró que, en la previa de un show que hicieron en el 2003 cuando ella tenía 18 años, se sintió presionada para tener sexo con él

lunes 8 de julio de 2019 - 6:53 pm

Mariela Montero, una de las finalistas de Gran Hermano 2007, se sumó a las denuncias de una ex bailarina de Miguel Ángel Cherutti: la joven participó apenas salida de la casa de un casting con el capocómico, pero al terminar aquella prueba subió al taxi y rompió en llanto. Recién meses después se animó a denunciar públicamente lo ocurrido, pero nadie la tomó en serio.

Hoy, con 39 años, con una carrera formada en Chile y movilizada por el testimonio de Melissa Brikman, la bailarina que denunció a Cherutti por abuso sexual, la actriz habló con Teleshow: “Yo recién salía de Gran Hermano, tenía notoriedad, me invitaban a eventos y fui a un estreno de una obra de él (Cherutti), lo saludé y le dije que quería trabajar”, comenzó su relato.

Luego contó que el actor la puso en contacto con un familiar y que coordinó con éste una reunión durante la semana siguiente, a modo de entrevista laboral: “Llegué al teatro, era tipo 4 o 5 de la tarde, me fui con una minifalda, tacos stileto, porque trabajás con tu imagen. Era una tremenda oportunidad, me acuerdo que me traspiraban las manos de nervios, no podía creer”.

“Fue en un camarín, llegó él a hacerme el castig. Me dijo ‘veamos que tal sos para la improvisación y manejemos un personaje que te salga’. Yo no había hecho casting más que para Gran Hermano, era una niña queriendo luchar por sus sueños”, siguió.

Durante los minutos siguientes, él se puso detrás del rol: “Con su personaje me amedrentó, era un personaje abusivo. Me tocó, me dio un beso, un lengüetazo asqueroso. Tuve miedo, porque una siente esa energía lasciva. Ahí frenó y me dijo: ‘Si no te sentís cómoda y no sabés actuar…’. Una manipulación total”.

“No le seguí el juego, me dijo ‘vamos a ver qué pasa’. Me fui con una sensación malísima, abrumada, me tome un taxi y me largué a llorar, no entendía. Llegué a mi casa y me bañé, me quería sacar la saliva”, contó la actriz radicada en Chile desde hace más de una década.

En ese momento -continuó- solo se lo pudo contar a su mamá, que estaba en Salta y hoy se alegra de que se haga “justicia divina” y a algunas personas del medio que le sugirieron que no dijera nada, porque sino “no iba a conseguir trabajo”.

Recién un par de años después, luego de que otras colegas contaran situaciones similares que habían vivido con el humorista, ella brindó su testimonio en televisión, pero no encontró eco: “Era otra época, había gente intocable y en muchos lugares me fulminaron, diciendo que era gato. Incluso él dijo que me iba a iniciar una querella, cosa que nunca existió”.

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