Caso Rodrigo Eguillor

Cómo fueron los 200 días de Rodrigo Eguillor en prisión

El joven de 24 años, detenido por abuso sexual en 2018, fue trasladado de la cárcel de Marcos Paz a Ezeiza porque "no encajaba"

sábado 6 de julio de 2019 - 11:23 am

El caso de Rodrigo Eguillor conmocionó a gran parte de la sociedad que a fines de 2018 se debatía entre la legalización del aborto legal y la causa contra un joven de 24 años, irreverente y creído, al que se lo acusaba de haber abusado sexualmente de una chica menor que él.

Finalmente, el chico “cheto” de Canning fue detenido tras resistirse a la autoridad reiteradas veces. Estuvo en la cárcel de Marcos Paz durante seis meses, pero ahora permanece en Ezeiza porque “no encajaba”. Fue alojado en el Módulo 1 con Jorge Mangeri, condenado a perpetua por el crimen de Ángeles Rawson en 2013, pero por “problemas de conducta”, fue derivado para una nueva evaluación al Hospital Penitenciario, donde está el músico Pity Alvarez.

Dejó atrás la verborragia y la rebeldía frente a las cámaras y la televisión.  En Marcos Paz, se pasaba la mayor parte del día encerrado en su celda e interactuaba poco con los otros detenidos y, cuando lo hacía, comenzó a tener “actitudes conflictivas” con el resto de los presos.

Los conflictos vinculados con la cotidianidad del pabellón y el quiebre de códigos de convivencia motivaron el nuevo traslado. Se comía la comida de los otros internos o tomaba como propias las pertenencias de ellos. Por eso lo derivaron al Hospital Penitenciario para una reevaluación.

En el centro de salud funciona el Programa Prisma, donde se aloja a los internos con problemas psiquiátricos o de adicciones. El ex cantante de Viejas Locas, Cristian “Pity” Alvarez es uno de los presos que se encuentran allí por el crimen de un hombre.

Pero no fue el único problema de convivencia que sumó en sus más de 200 días de detención. En el penal de Marcos Paz (en donde se encontraba antes de este último traslado) arrancó el inodoro de su celda y tuvo problemas con la mayoría de los internos. Tampoco obedecía a los penitenciarios que trabajaban en ese sector, una conducta que no modificó en Ezeiza durante sus primeros días en ese penal.

Eguillor está acusado por abuso sexual contra una chica en su departamento de San Telmo. Cuando la víctima lo denunció, el joven recorrió los canales de televisión y desestimó la acusación. En todo momento hacía alarde de ser el hijo de la fiscal de ejecución penal Paula Martínez Castro de Lomas de Zamora, lo que para él significaba, al parecer, cierta impunidad de acción.

En el aeropuerto de Ezeiza lo dejó en evidencia cuando fue demorado por la Policía Aeroportuaria Argentina (PSA). Quería ir a Madrid para ver la final histórica entre River y Boca por la Copa Libertadores. “Llamen a mi vieja”, pedía mientras era rodeado por los agentes de la PSA. Finalmente el 12 de diciembre pasado, fue detenido en la casa de su padre, en un country de Ezeiza, y trasladado a la alcaidía Roberto Pettinato, en la ciudad de La Plata. Más tarde, fue alojado en el penal de Marcos Paz.

Luego de haber roto el inodoro de su celda, fue asignado al programa de Tratamiento de Ofensores Sexuales de ese penal. Donde cambió euforia por depresión. El 14 de junio pasado llegó a Ezeiza.

Eguillor fue acusado en noviembre pasado. Las amigas de la víctima publicaron en redes sociales lo que había padecido la chica. Según contaron, el joven intentó abusarla sexualmente en un departamento de San Telmo. Ella salió al balcón a pedir ayuda, forcejeó con el hijo de la fiscal y fueron los vecinos los que alertaron a la policía.

“Vos no sos nadie”

“Tenés dos opciones, me mostrás la causa por las buenas o por las malas, ¿me entendés?”. Con esa frase, Rodrigo Eguillor increpó a una empleada judicial y eso le valió una nueva causa, por el que ahora fue procesado.

El hecho ocurrió  el último 23 de noviembre, cuando Eguillor llegó a la Fiscalía 22 y fue atendido por una secretaria con el fin de tomar conocimiento de una causa en su contra.

“Me voy a quedar acá hasta que vea la causa y si no, vas a ver lo que te va a pasar, ¿me entendiste? Vos no sos nadie, mi mamá es fiscal de Lomas de Zamora, yo me estoy por recibir de abogado y vos no sos nadie, así que andá dándome la causa”, agregó. Esta actitud le costó una nueva denuncia y la semana pasada fue procesado por amenazas.

Con información de Perfil

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