Sociedad

Condenaron a un año de prisión en suspenso a la chica detenida tras besar a su esposa

La jueza Marta Yungano, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 26 condenó a la joven por el delito de resistencia a la autoridad. La defensa de Gómez afirmó que apelarán la decisión; habla de un fallo "lesbofóbico"

viernes 28 de junio de 2019 - 3:49 pm

Tras un año y ocho meses desde que ocurrió el hecho, la Justicia condenó un año de prisión en suspenso (sin ir a prisión) a Mariana Gómez, la joven de 26 años que resultó fue detenida por dos oficiales de la Policía de la Ciudad por fumar y besarse en la Estación Constitución, lo cual derivó en el ataque a los agentes. La jueza Marta Yungano, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 26 condenó a la joven por el delito de resistencia a la autoridad.

La propia fuerza policial había denunciado a Gómez por los delitos de “resistencia a la autoridad” y “lesiones graves”; la jueza Yungano hizo lugar al primer cargo.

Desde la defensa de la joven condenada anticiparon que apelarán la decisión judicial ante la Cámara de Casación y llegarán a la Corte Suprema de Justicia, si así fuese necesario.

Al conocer la decisión del Tribunal Oral Criminal N°26, Gómez gritó: “Los pedófilos tienen que estar en cana, no nosotras”.  “Me defendí de un acto de violencia discriminatoria de la Policía de la Ciudad”, dijo Gómez en sus últimas palabras antes de conocerse el veredicto, según consignó la agencia Télam. Ya fuera del tribunal, la joven se  descompensó producto de un ataque de nervios, por lo cual sufrió un desmayo.

Los argumentos del fallo se conocerán el próximo viernes, donde se expondrán los motivos por los cuales se condenó a Gómez.

 

El caso

 

El 2 de octubre de 2017, Mariana Gómez estaba junto a su esposa, Rocío Girat en la estación Constitución, en el hall próximo a las boleterías de la línea C del subte, según figura en el expediente por el que se eleva la causa a juicio oral. Ese día, contó Mariana, ambas venían de su casa, en Avellaneda, para hacer un trasbordo que las dejara a cada una en su respectivo trabajo. Se habían besado. Como llovía, esperaron unos minutos en un espacio que antecede a la estación de subte y prendieron un cigarrillo. Alrededor de ellas, según recuerda, había al menos 20 personas más. Minutos más tarde, se acercó un empleado de la empresa Metrovías y le pidió que apague el cigarrillo porque se trataba de un lugar cerrado, pero ella respondió que no había indicación de prohibido fumar.

El empleado de Metrovías se fue, pero volvió con un policía. “El policía me dijo: “Pibe, apagá el cigarrillo”, me puso la mano en el pecho y me dijo que me iba a llevar detenido. Yo le aclaré que era mujer y le pregunté por qué. Me quise ir, empezamos a forcejear y vino otra policía, que me quiso esposar”, explicó Mariana. Y agregó: “Nunca me contestaron por qué me querían arrestar. Forcejeamos, me esposaron y me quedé ahí por cuatro horas. A Rocío le decían ‘que la amiga se aleje’ y ella respondía que era mi esposa, incluso nos pidieron algún certificado para comprobar el estado civil”.

Según la Policía de la Ciudad,  Gómez se encontraba fumando en la Estación Constitución, por lo cual un empleado tras el pedido de los oficiales de apagar un cigarrillo en la estación de Constitución, ella respondió: “ustedes son masculinos y no me pueden tocar”. Luego, le “propinó de forma repentina varios golpes de puño y una patada a los testículos del oficial Jonatan Rojo”. La acusación incluye las agresiones que habría sufrido Karen Villareal. “Gómez se abalanzó sobre ella y le arrancó cabellos del sector derecho de su cabeza”.

La misma Gómez reconoció la agresión, aunque tanto ella como su defensa hacen hincapié en la naturaleza de la detención, y citan el beso entre ambas jóvenes como el hecho desencadenante. Es por eso que hablan de un “ataque lesbofóbico” o “lesboodiante”.

Rocio Girat (que se hizo conocida en los medios por ser la protagonista de una emblemática denuncia por abusos sexuales de su propio padre), contó entonces que los oficiales intimidaron a la pareja y luego de tratar a Gómez de “pibe”, le propinaron una golpiza.

“Mariana se encontraba junto con su esposa en la estación de Constitución en Capital Federal besándose cuando fue interceptada por personal policial de la Policía de la Ciudad, que bajo la excusa de que se encontraba fumando un cigarrillo (de tabaco e industrial) en un sector no autorizado la golpeó y la detuvo, en un claro ataque por su orientación sexual”, aseguró del tema la agrupación LGBT 1969, que realizó la denuncia contra los policias.

Gómez fue trasladada entonces a la comisaría ubicada en la estación Boedo de la línea E del subte, bajo los cargos de “resistencia a la autoridad y desacato”. Fue liberada ese mismo día, cerca de las 21, y este jueves el tema tuvo definición judicial: un año de prisión en suspenso.

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