Salud

Qué hacer si sufrís calambres frecuentes

Causas y formas de calmar estas molestias

martes 25 de junio de 2019 - 7:56 am

El calambre muscular es un espasmo doloroso que se produce durante o inmediatamente después del ejercicio, contrayéndose el músculo sin posibilidad de relajarlo.

El uso continuado de un músculo, la deshidratación, la tensión muscular o el solo hecho de mantener una posición por un período prolongado pueden causarlo.

Algunos pueden estar relacionados con enfermedades no diagnosticadas, como: arterioesclerosis de las extremidades, compresión de los nervios periféricos que se encargan de dar motilidad y sensibilidad a la musculatura de las extremidades, o la disminución de sales minerales en la economía del organismo. Déficit de potasio, calcio o magnesio en tu dieta puede contribuir a los calambres en las piernas.

Asimismo, hay ciertos factores predisponentes, como son el esfuerzo excesivo, la exposición a un clima cálido o frío, la deshidratación, el desequilibrio de la sal debido al sudor e incluso un nivel bajo de azúcar en sangre.

En el caso de que la frecuencia aumente en el tiempo y estos se tornen repetitivos debemos de pensar que, además de enfermedades, determinados medicamentos tales como los diuréticos también pueden causarlos.

Se aconseja ser cuidadoso y consultar al médico si se cumple alguna de estas premisas: presencia de molestia intensa, relación con la hinchazón, enrojecimiento o cambios de la piel en las piernas, relación con la debilidad muscular, aumento en su frecuencia, no mejorar con medidas de cuidado deportivo o no estar relacionados con una causa obvia (por ejemplo, el ejercicio extenuante y excesivo).

Prevención

– Progresión gradual del entrenamiento, para darle tiempo al cuerpo a ajustarse al aumento de la actividad.

– Ingesta adecuada en la hidratación y en la reposición de sales minerales.

– Reposición idónea de carbohidratos tras la actividad física, siendo lo ideal una pieza de fruta.

– Elongá tus músculos antes y después del ejercicio, para poder reducir la susceptibilidad muscular a los calambres.

Si sufrís un calambre mientras practicás deporte…

– Estirá de forma suave y progresiva y mantené elongado el músculo acalambrado hasta que cese, e incorporate de nuevo a la actividad física con la extremidad en extensión.

– Realizá un masaje descontracturante y movilizá la parte acalambrada para que el músculo pierda tonicidad, para posteriormente aplicar frío de forma local.

– Hidratate con agua y también aportá una proporción de sales minerales perdida.

Fuente: Cuidate Plus

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