Medio Ambiente

Cómo evitar el uso de ciertos envases que pueden ser tóxicos

Ciertos envases alimentarios pueden liberar sustancias que contaminan el contenido y, además, dañar al medio ambiente

jueves 20 de junio de 2019 - 7:44 am

Los envases alimentarios de plástico o metal son un problema grave para el medio ambiente y también pueden ser una amenaza para la salud debido a su toxicidad. Los alternativos para distintos usos son el cristal, el acero, la silicona, el papel sulfurado o el cartón.

Mirá cómo podés reemplazarlos.

1. Envases de comida para llevar

Todos los recipientes de comida para llevar, incluso los que parecen de papel o cartón, están forrados de plástico. Este puede contaminar la comida con unos compuestos tóxicos denominados perfluorados (PFAS).

Los PFAS se han relacionado con problemas reproductivos, de desarrollo, de tiroides, inmunológicos, hepáticos y renales en animales. Para evitarlos, se recomienda evitar los envases que lleven los código de reciclaje con número 3, 6 y 7.

Por otra parte, algunos papeles que se utilizan para servir productos de panadería o freiduría, que se denominan "vegetales", pueden contener estos tóxicos. En este caso, la proporción de "papeles malos" es uno de cada diez.

Solución:

Los envases para llevar comida que merecen más confianza son los de papel blanco o marrón compuestos de cartón reciclado en un 100%.

Si estás en el restaurante, al hacer el pedido podés llevar tus propios recipientes (pueden ser cristal o acero).

2. Vasitos de papel de café

Parecen una mejor opción que los de plástico, sin embargo, la mayoría tienen una película  interior de plástico. Por lo tanto, el líquido muy caliente sigue en contacto con plástico, cuyos aditivos, e incluso trocitos, pueden contaminar el café o el té.

Solución:

Llevá con vos de ser posible tu taza de cristal o cerámica para que te la llenen.

3. Latas de aluminio

Las latas de gaseosa, cerveza o conserva poseen un recubrimiento interior que contiene bisfenol, un compuesto disruptor endocrino, relacionado con infertilidad, trastornos metabólicos e, incluso, a largo plazo, con el cáncer.

Solución:

Preferir siempre los envases de cristal o, al menos, de plástico duro.

4. Envoltorios de plástico

No es necesario, pero los distribuidores de frutas y verduras tienen la tendencia a presentar sus productos envueltos en plástico, porque parece más limpio y cómodo (no exige el esfuerzo de seleccionar las piezas y pesarlas).

Este plástico tampoco es seguro. Lo más probable es que contenga ftalato, un compuesto omnipresente en los plásticos blandos y que, como el bisfenol, también es un disruptor endocrino.

Solución:

Comprá frutas y hortalizas a granel. Llevá tus propias bolsas de tela reutilizables para seleccionarlas y pesarlas.

Fuente: CuerpoMente

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