Salud

Once consejos para el cuidado del recién nacido

Como proteger cada parte de su cuerpo

jueves 13 de junio de 2019 - 7:58 am

Llegar a casa con el recién nacido genera muchas dudas a los padres. Las más habituales son las relacionadas con los cuidados. A continuación, once de ellas.

1. La cura del cordón umbilical

Al dejar de recibir aporte sanguíneo se momifica y cae pasados unos días. El cómo curarlo depende un poco del hospital en que el bebé nazca, pues hay quien recomienda utilizar alcohol de 70ºC, hay quien dice que solo agua y jabón y hay quien dice que no hace falta hacer nada.

En el fondo da igual cómo curarlo (siempre que no se utilice povidona yodada). En caso de que huela mal o supure, llevarlo al pediatra.

2. La ropa en los primeros días

Es necesario tener al bebé relativamente abrigado, pues viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. No pasarse, pero no ponerlo exactamente como vamos nosotros, o si va igual, tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío.

Se suele decir que hay que vestirles con una manga más que nosotros, pues ellos no regulan la temperatura del mismo modo y, además, no tienen la cantidad de grasa que en cierto modo nos protege. Lo ideal es tocarles la zona del cuello y la espalda, así sabremos si están confortables.

3. El baño

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Esto reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Lo recomendable es cada dos o tres días, y en los que no lo bañas hacer algún cambio de pañal con agua y jabón.

Bañarlo con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. En época de frío secarlo bien, sobre todo en los pliegues y vestirlo rápido.

4. La crema después del baño

Los primeros días sí es interesante, porque en muchos casos los bebés se “pelan”, pero luego no suele necesitar ni crema, aceites o talcos salvo que lo necesite.

Si está un poco seca por algunas zonas, se le pone crema de bebé (mejor eso que aceite, que hidrata menos) en esas zonas, o si se quiere en todo el cuerpo hasta que no queden zonas secas. Como consejo, se puede aprovechar este momento para hacerle masajes.

5. El cuidado de las uñas

No hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos creen que no se pueden cortar el primer mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima y es más bien una cuestión de lógica.

Puede hacerse con una lima o con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. Tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar de más.

6. Ojos, orejas y nariz

No hay que hacer nada, pero en caso de que haya lagañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).

Si vemos cera en los oídos, solo limpiar la parte que veamos, la del exterior, y mejor no usar hisopos ni meter nada.

Si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.

7. Cómo limpiar la zona del pañal

Lo ideal es hacer al menos un cambio al día con agua y jabón. Si pueden ser más, mejor, ya que limpia mejor que las toallitas. La dirección es desde los genitales hasta el ano. De arriba a abajo, para que las heces no vayan hacia los genitales.

8. Cuando el culito se escuece

Si después de limpiarlo no está irritado, no hace falta poner nada. Si se irrita, les ponemos pasta al agua en los cambios de pañal hasta que la zona perianal esté otra vez rosada y sana. Una manera de hacer crema de bebés casera es utilizando una mezcla de maicena y aceite de oliva.

9. El lavado de la ropa

Su piel es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier “agresión”. Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa por separado, asegurarnos de que se enjuague bien y de ser posible no utilizar suavizante, pues provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño duerme alguna siesta en ella.

10. Costra láctea

Es la costra que les sale a los lactantes. Es un problema estético, una dermatitis seborreica que no produce ningún síntoma y que solo se retira si se quiere (a menos que haya signos de infección). En caso de querer retirarla, se suele utilizar aceite de oliva, de almendras o de bebé, aplicándolo en la cabeza durante un rato. Ese masaje con aceite reblandece las costras y así, media hora después, saltan al bañarle y pasarle una esponja por la cabeza. Se hace despacio, con cariño, y sin esperar que caiga todo en un día (caen unas pocas cada vez que se hace).

11. Cortar o no cortar el pelo

Se hace también por una cuestión de estética. En los primeros meses suele caerse gran parte del pelo y muchos se quedan prácticamente calvos. Luego, hacia los seis meses, empieza a salir el definitivo. Cortarlo no hará que el pelo salga más fuerte, así que solo se hace si los lo padres. Para ello deben utilizarse tijeras con la punta redonda (la cuchilla está totalmente desaconsejada y el cortapelo puede hacerle daño) y tener al bebé tranquilo para no hacerle daño.

Fuente: Bebés y más

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